La voluntad elemental de vivir

antón de santiago

CULTURA

Volvió Dima Slobodeniouk al podio de su orquesta en el 17.º concierto de abono de la OSG. La singularidad estaba en la Sinfonía n.º 4 del danés Carl Nielsen (1865-1931), a la que llamó Lo inextinguible (no «la»), guiado por una filosofía tan elemental como la voluntad de vivir y toda su efervescencia interior. Lo inextinguible es el espíritu de la vida, la esencia metafísica que se contiene en la música, en sintonía con Schopenhauer, para quien en ella están los movimientos de la voluntad, las pasiones. Nielsen crea su sinfonía en los albores del estallido bélico del 1914. En cuatro movimientos confronta los temperamentos que sacuden al ser humano. Ya a su segunda sinfonía la denominó «los cuatro temperamentos» (colérico, melancólico, flemático y sanguíneo), llevándolos al pentagrama. Ahora lo hace concernido por las dramáticas sensaciones que le llegan del mundo que le rodea. Y pone a contribución su personal juego armónico, los colores instrumentales y un impulso que llama «expansivo». Todo conduce a un final que es en la práctica una simbólica conflagración teatralizada en dos juegos de timbales. Tal obra necesitaba una orquesta como la OSG, sus solistas, dos magníficos timbaleros como Belmonte y Trigueros y la guía enérgica, precisa e indesmayable del director.

El concierto había comenzado con Dance from Powder her Face, de Thomas Ades (1971), suite de su primera ópera: Empólvate la cara, basada en hechos reales, llena de infidelidades y sexo explícito. Una gran mascletà instrumental, en la que asoman un tango y el inevitable vals.

El otro británico era William Walton (1902-1983), situado en el podio y al poco destronado por Britten. A los 54 años, retirado en Ischia, le llegó un goloso encargo de uno de los grandes chelistas rusos, Gregor Piatigorsky: el Concierto para violonchelo, obra de gran belleza, y cuyo virtuosismo radica más en la honda musicalidad que en el mecanismo. Escuchamos a uno de los grandes actuales, el francoalemán Nicolas Altstaedt, de sonido hermoso, sentido fraseo, gradación dinámica hasta cautivadores pianísimos, como demostró también, ante las aclamaciones, en la propina.

Orquesta Sinfónica de Galicia Obras de Nielsen, Ades, Walton. D. Slobodeniouk, director.