«El castillo de cristal»: Pobres con grandes sueños

eduardo galán blanco

CULTURA

La interpretación de Woody Harrelson en la película de Destin Daniel Creton tiene la fuerza de un vendaval y los ojos abismales de un huracán

22 oct 2017 . Actualizado a las 17:14 h.

Viendo El castillo de cristal uno no puede dejar de pensar en otras películas de niños que sufren la influencia imparable de padres arrebatadores e inconformistas, que los arrastran al desastre. Así, este Woody Harrelson, excéntrico, caótico, vividor, borracho, pendenciero y soñador, evoca al casi mesiánico Harrison Ford de La costa de los mosquitos, al camionero dipsómano de Dennis Hopper en Caído del cielo o al irreductible y riguroso anarco-naturalista Viggo Mortensen de Captain Fantastic.

La interpretación de Harrelson tiene la fuerza de un vendaval y los ojos abismales de un huracán. Los infinitos recursos gestuales del histrión están aquí medidos con templanza, desnudando las carencias de un personaje herido en una infancia de abusos. Este enorme trabajo pleno de intuición e inteligencia nos ha reconciliado definitivamente con el actor, perdido durante décadas en decenas de producciones sin sentido, aunque en sus recientes True Detective o Wilson ya había dado claras señales de resurrección.

La película está basada en el libro autobiográfico de Jeannette Walls y, al final del filme, con los créditos, veremos las imágenes reales de los protagonistas de la historia. El título hace referencia al hogar que nunca llega y que el padre promete a sus hijos. Siempre huyendo de problemas, la familia vagabundea de una casa destartalada a otra, en los entornos rurales de la América profunda. De cada destino deben huir. Y los niños, primero fascinados, deciden rebelarse contra el hambre y contra el abandono del padre y de la madre. Naomi Watts es desastrosa pero pura ensoñación: «Somos pobres con grandes sueños».

Brie Larson -ganadora del Óscar por La habitación- interpreta con ductilidad a la protagonista, la niña favorita de papá. Pero son las pequeñas actrices que la representan en su infancia y juventud -Ella Anderson y Chandler Head- las que, con su indefensión, marcan al espectador.

Es verdad que la película a veces roza el sentimentalismo más molesto, pero, como devolviendo el orden natural interno del drama, a cada secuencia de estrenos televisión se opone una cortante. Gracias a eso, la película te zarandea.

Ficha técnica

«THE GLASS CASTLE». EE.UU., 2017. Director: Destin Daniel Creton. Intérpretes: Woody Harrelson, Brie Larson, Naomi Watts, Ella Anderson, Max Greenfield, Robin Bartlett, Chandler Head, Sarah Snook. Drama. 123 minutos.