Cuando se deja en manos de David Rubín una obra de ficción extrema, el resultado casi se puede adivinar: espectáculo al paso de cada página
18 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando se deja en manos de David Rubín (Ourense, 1977) una obra de ficción extrema, como sucede con Ether, el resultado casi se puede adivinar: espectáculo al paso de cada página. Por color, por planos imposibles, por cambios de ritmo... Un despliegue que tendrá continuidad porque el último cómic del creador gallego, y está bien prevenir, está inacabado. Es el primer álbum de una serie junto al guionista norteamericano Matt Kindt, hombre del universo DC, y que le permite además a Rubín poner otra pica en el mercado USA (Ether ya se ha publicado allí). La obra gira alrededor de dos mundos, uno real en el que malvive una especie de vagabundo, y otro mágico, al que ese mismo protagonista -estupendamente perfilado- consigue acceder a través de un extraño pasadizo, y donde se convierte en un héroe que logra resolver crímenes de lo más extraño, tirando siempre de explicaciones lógicas... en un mundo mágico. Y esa dualidad funciona.
Todo esto lo explicará, mucho mejor, el propio Rubín en la gira gallega de presentación que hoy mismo inicia en Pontevedra (Librería Paz).