Ciudades que son puro teatro

La Voz

CULTURA

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, el de Almagro y, en clave gallega, el FIOT de Carballo, que este año celebra sus bodas de plata, transforman estas tres ciudades durante los meses de verano y otoño en un enorme y mágico escenario

14 oct 2016 . Actualizado a las 18:35 h.

Hay lugares que, con el tiempo, acaban ligados de por vida a determinadas citas o expresiones culturales que los transforman, los enriquecen  y los impregnan de un simbolismo del que nunca más se desprenderán. Milán no se entiende sin moda, Berlín sin arte, Cannes sin cine y Mérida sin teatro. Todas estas disciplinas transforman los lugares físicos hasta convertirlos no solo en un referente, también en un enclave único, incluso mágico. Sucede especialmente en las ciudades que acogen festivales teatrales: sus calles dejan de ser laberintos de adoquines y asfalto para convertirse en escenarios permanentes, en cada rincón se cuenta una historia nueva y, en determinadas fechas del año, resulta imposible desvincularlas  de dramas, monólogos y, sobre todo, espectáculo.

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida es la cita de teatro clásico más antigua de los que se celebran en España y está considerada como la más importante en su género. Las representaciones de las obras del certamen extremeño se llevan a cabo anualmente, durante los meses de julio y agosto en el Teatro Romano de Mérida, el más antiguo del mundo en funcionamiento, considerado como uno de los edificios que mejor representan los modos y las formas de la arquitectura romana en época del emperador Augusto

En la histórica ciudad manchega de Almagro se celebra otra cita imprescindible para los amantes del teatro clásico.  Alrededor de 60.000 personas se reúnen cada edición para asistir a los numerosos espectáculos, eventos y actividades que se programan durante el mes de julio, transformando la ciudad en un enorme espectáculo donde los artistas se mezclan con los visitantes.