El fantasma al que se refiere Javier Calvo (Barcelona, 1973) no es otro que el traductor que ha vertido el contenido del libro de su lengua original a aquella en la que lo recibe el lector. Calvo conoce bien el oficio, avalado por numerosas versiones, en especial de autores en lengua inglesa, y El fantasma en el libro se lee como un documento ameno e informativo sobre las vicisitudes históricas de la traducción y su situación actual. La condición fantasmal viene dada por la hipotética invisibilidad a la que aspira todo traductor: es decir, que el lector viva la ficción de que se comunica sin intermediarios con el autor. Se trata de un artificio, claro, que el traductor construye con su talento y herramientas, pero que juega en contra de su consideración profesional. A ello se refiere Calvo en el tramo final de su libro, donde repasa el descenso de tarifas y el incremento de la presión para cumplir con las entregas, junto a otros temas muy interesantes sobre el debate de un español estándar y las variantes locales. Para entender mejor a los traductores.