Pardillos al poder

CULTURA

Rosenberg, ganador del Premio Nuevos Directores en San Sebastian, nos ofrece en «El novato» una comedia falsamente ligera

14 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La adolescencia, ese campo de minas a sortear donde, en el mejor de los casos se dan los primeros pasos hacia lo que será la configuración de la vida adulta, y en el peor uno se limita a sobrevivir, ha dado para infinidad de películas, desde relatos desgarrados a típicos productos americanizados, codificados y/o cosificados. El novato relata las vivencias de Benoît, un chaval proveniente del campo que se traslada a la cosmopolita París, debiendo adaptarse a un nuevo instituto en una edad en que las amistades marcan la vida de los años venideros en ese guetto que es el edificio de secundaria. Prejuicios mediante, el pobre Benoît intenta integrarse como buenamente puede, con la suerte (o ese es el regusto que nos queda al acabar la proyección) de ser rechazado por el grupo de populares, lo que le lleva a refugiarse en una segunda opción, la de un pequeño reducto de marginados compuesto por losers y personajes con deficiencias físicas, que se revelan como una camarilla realmente entrañable y divertida. Benoît y sus amigos son reflejo de aquellos chicos que nos han rodeado, o hemos sido, en el instituto, una panda de pardillos que nos habría gustado tener como compañeros por todos esos buenos momentos libres de afectación -fantástica, la fiesta con solo cinco asistentes- y la empatía que fluye entre ellos.

La fluidez de la trama y el ritmo de la narración, así como la naturalidad y carisma de sus jóvenes intérpretes, dotan de frescura a un filme divertido y amable. Rudi Rosenberg, ganador del Premio Nuevos Directores del Festival de San Sebastian, nos ofrece una comedia falsamente ligera que se ve de modo agradable con una sonrisa permanente en la cara, ya que consigue encontrar y transmitir el lado divertido de sucesos que, en manos de otro director, habrían devenido en drama o, peor aún, en un subproducto estilizado y edulcorado.