Al comienzo de «El becario», el septuagenario Robert de Niro se mira al espejo y nos ofrece un repertorio de sus célebres expresiones: amable, enérgico, seguro, dubitativo
02 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Al comienzo de El becario, el septuagenario Robert de Niro se mira al espejo y nos ofrece un repertorio de sus célebres expresiones: amable, enérgico, seguro, dubitativo. En fin, que pone caritas mientras ensaya una decena de formas de decir ¡hola! Un espabilado podría comercializarlas como emoticonos. Así que no podemos evitar acordarnos de aquella famosa secuencia de Taxi driver en la que un joven Bobby desafiaba a su espejo y le decía ¿estás hablando conmigo? Nos abstraemos un momento -no hay nada especial que perderse en la pantalla-, diciéndonos que cualquier cinéfilo más o menos veterano estará pensando en lo mismo. El you talking to me? ayudó mucho a los actores en ciernes y se ha parodiado hasta la saciedad. Esa es la fuerza de los iconos. O de los emoticonos.
El caso es que ya transcurrieron cuatro décadas desde Taxi driver y aquel De Niro proteico hoy ha arruinado su carrera a costa de enriquecer la cartera. Hace más de 15 años que el toro salvaje del Village no cuaja una interpretación consistente. Esta es solo otro jalón en su ruina artística. Pero, ¿es realmente un desastre El becario? Tiene la consistencia de una telecomedia del montón ¿La olvidaremos mañana? Tan seguro como que siempre recordaremos Taxi driver.
La directora y guionista Nancy Meyers cuando menos te lo esperas le ofrece a un Bobby jubilado -hay un vacío en mi vida y tengo que rellenarlo- regresar al tajo de becario senior -en esta época de tanto joven desempleado, ¡estos yanquis!-, y a las órdenes de Anne Hathaway, la trabajadora acosada de El diablo viste de Prada, ahora algo venida arriba como empresaria de ventas en la red. Pero pronto encontrará en De Niro un papá, un confidente, un amigo, un chófer... Bobby llora mirando en la tele la declaración de amor de Cantando bajo la lluvia ¡Ni eso nos conmueve! Quizá lo menos malo de la película, cargada de moralina, está en ese puñado de secundarios, chavales de veintitantos, que interpretan currantes full time. Adam DeVine o Zack Pearlman ya habían compuesto papeles similares en la serie Workaholic. Y, sobre todo, lo verdaderamente notable es esa pequeña genialidad en la que el imberbe de 20 tacos Nat Wolff (Ciudades de papel, en cartelera) le hace una entrevista de trabajo a De Niro: «¿Dónde se ve en diez años?» inquiere mecánicamente. Jeje. Buena pregunta.
Ficha
El becario (The intern). EE.UU., 2015. Director: Nancy Meyers. Intérpretes: Robert De Niro, Anne Hathaway, Anders Holm, René Russo, Jojo Kushner, Andrew Rannells, Adam DeVine, Zack Pearlman.
Comedia. 122 min.