Destino rescata «Donde las mujeres», una de sus obras mayores, al hilo de la llegada hoy a las librerías de su nueva novela
01 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Un nuevo libro de Álvaro Pombo (Santander, 1939) es siempre noticia. Se trata de uno de los escritores más singulares -tocado por la gracia- que ha dado la literatura en español aquende el Atlántico en los últimos treinta años. Y es noticia especialmente porque el autor cántabro regresa en Un gran mundo a uno de sus espacios más queridos y fructíferos: el universo femenino, un tema que le granjeó, de la mano de su exquisita capacidad para la introspección psicológica, alguno de los mejores títulos de su producción. Entre ellos, sin duda, Donde las mujeres (1996), que, con El metro de platino iridiado (1990) y Aparición del eterno femenino contada por S. M. el rey (1993) -también La cuadratura del círculo (1999)-, integra la cumbre de su siempre cuidada narrativa, que coincide en buena medida con la década de los años noventa del siglo pasado, entonces en la cuadra de Jorge Herralde, editor de Anagrama. Su sello actual, Destino, en el que ingresó tras el premio Nadal 2012, rescata, precisamente, Donde las mujeres -premio Nacional de Narrativa 1997- al hilo del lanzamiento de Un gran mundo, y las vincula poniendo ambos títulos hoy mismo en las librerías.
El tiempo dirá si el regreso al universo femenino de Un gran mundo está realmente a la altura de Donde las mujeres, pero sí se puede afirmar ya que Pombo conserva intacto su poder de seducción, su magnífico torrente de reflexión filosófica -perfectamente mezclada con los recuerdos y las afirmaciones más pegadas a lo cotidiano-, su indisociable estilo y su facilidad para crear personajes (¡las mujeres, de nuevo!).
La escritura de Pombo, alcance o no su cima, siempre compensa por su sensibilidad e inteligencia.