El documental «Kurt Cobain: Montage of Heck», producido por la hija del líder de Nirvana, es algo así como el equivalente audiovisual a la controvertida publicación de sus diarios
26 abr 2015 . Actualizado a las 18:57 h.Desde el título queda claro que este no es un documental sobre Nirvana, sino sobre su cantante, guitarrista, principal compositor y líder, Kurt Cobain (Aberdeen, 1967-Seattle, 1994). No es en absoluto el primero: entre otros, el polémico Quién mató a Kurt Cobain (Nick Broomfield, 1998), el cercano About a Son (A.J. Schnack, 2004) y la película de ficción Last Days (Gus van Sant, 2005) -y entre los documentales sobre el grupo es sobre todo recomendable Live! Tonight! Sold Out!, co-realizado por la propia banda en 1994-. Frente a ellos, Montage of Heck aporta un acceso total a los archivos de Cobain, gracias principalmente a que su hija, Frances Bean, es la productora ejecutiva de la cinta. Además, se beneficia del buen hacer de Brett Morgen, ya demostrado en documentales como El chico que conquistó Hollywood (2002), que codirigió junto a Nanette Burstein.
No es aventurado afirmar que esta película es algo así como el equivalente audiovisual a la controvertida publicación de sus diarios (de los que, por cierto, bebe constantemente). Y el espectador se pregunta lo mismo que en su momento se preguntaron sus lectores. ¿Era necesario llegar a tal grado de intimidad? Sea cual sea la respuesta, la película es saludablemente desmitificadora. Incluye secuencias que serían impensables en cualquiera de esas producciones de corte promocional que las discográficas pergeñan para los fans de sus ídolos de masas -del estilo de One Direction: This Is Us (Morgan Spurlock, 2013)-. Morgen logra esta atmósfera íntima y psicologista a través de una interesante mezcla de materiales, entre ellos vídeos caseros, dibujos o demos domésticas, todo ello bañado por un uso profuso de la animación y una magnífica selección musical (se agradece la ausencia de restricciones por derechos) que incluye incluso alguna pieza inédita. El documental repasa las tempranas depresiones de Cobain, sus traumas, su creatividad desatada, sus dolencias y sus susceptibilidades a través de un círculo muy selecto de entrevistados: su madre, su padre, su madrastra, su primera novia, Courtney Love o Krist Novoselic (sorprende, por cierto, la ausencia del baterista Dave Grolh).
Montage of Heck es un excelente recorrido por la figura de Cobain, entretenido de principio a fin y tan cercano (o más) de lo que éticamente parece posible.