Alrededor de 14 millones de personas pasaron parte de sus vidas en el Gulag -la red de campos de concentración tejida en la Unión Soviética por el régimen de Stalin- y más de un millón murieron en esta telaraña del horror entre 1934 y 1953. Ya fuera en celdas o en barracones, los prisioneros dormían sobre tablones, a menudo sin mantas, con un frío espantoso. La comida, cuando la había, consistía en pan negro, sopa, granos de trigo y agua caliente; cuando no, los internos se veían obligados a cazar ratas para sobrevivir. Les daban ropa de muertos, hecha jirones, sucia o ensangrentada. Dentro de los campos había bandas que asaltaban a los más débiles y les quitaban todo. Los reclusos salían para trabajar a las 5 de la mañana y a veces no volvían hasta las 12 de la noche. En los campos había familias enteras, incluidos niños. Los presos eran de todas las nacionalidades, muchos condenados por supuestos delitos políticos -normalmente falsos, ya que la delación para mejorar, ascender o simplemente poder comer era habitual en la época de Stalin-. Muchos otros no habían sido acusados, juzgados ni condenados, como los marineros del Cabo San Agustín, uno de los barcos que utilizaba la República española para traer armas desde Odessa y que las autoridades soviéticas capturaron en 1941.
Luiza Iordache Cârstea (Târgoviste, Rumanía, 1981), profesora de Ciencias Jurídicas y Políticas en la Universidad Internacional de Cataluña, lleva años investigando la emigración española en la antigua URSS y, especialmente, el destino de las víctimas españolas de las purgas estalinistas. Entre ellas había numerosos gallegos, algunos de los cuales perecieron en aquel exilio involuntario. Además de los tripulantes del Cabo San Agustín, por el Gulag pasaron pilotos de aviación y maestros republicanos y niños de la guerra evacuados en 1939. Iordache lleva a cabo un exhaustivo trabajo que arroja luz sobre la oscura historia de todos ellos, con abundante documentación bibliográfica y material gráfico inédito.
En el Gulag, de Luiza Iordache
Prólogo de Ángel Viñas.
Editorial RBA Libros.
672 páginas.
25 euros.