La novela negra mal va si no camina de alguna forma pegada a la realidad. Se amanera. A pesar de su relativa juventud, Lorenzo Silva (1966) es ya un veterano en estas lides. Pronto alcanzará la decena de títulos de la serie protagonizada por los guardias civiles Rubén Bevilacqua (brigada) y Virginia Chamorro (sargento). Ya en la última -La marca del meridiano (premio Planeta 2012)- Silva ahondaba en la crisis y la corrupción que asolan el país, y ahora vuelve en Los cuerpos extraños sobre este caldo de cultivo tan proclive al crimen. Hoy llega a las librerías este nuevo título, en el que el autor madrileño interna a su Vila (Bevilacqua) en una escena vinculada a una Administración municipal en la costa levantina, propicia al mangoneo de los dineros al albur del desparrame urbanístico que padeció uno de los territorios de España de más potente impacto turístico. La aparición del cadáver de una joven e impulsiva alcaldesa, que había desembarcado en política con la decidida voluntad de sajar los miembros corrompidos del sistema, pone en marcha la investigación de la pareja de guardias, que mantiene uno de los focos narrativos -quizá uno de los mejores valores de La marca del meridiano- sobre sus vidas privadas, sobre su yo íntimo.
«Los cuerpos extraños», de Lorenzo Silva
Ediciones Destino
348 páginas
18,50 euros