Cristina Torre «Yo estoy tranquila porque el museo está ahí y además es un gran museo»

Á. p. carballo / la voz

CULTURA

El deseo de mantener viva la memoria de su marido, el pintor Julio Pujales -fallecido en 1998-, y de dar rienda suelta a su pasión por el arte animó a Cristina Torre Cervigón a impulsar la Fundación Torre Pujales y crear en Corme el Museo de Arte Contemporáneo Costa da Morte, ahora amenazado por la obligación de devolver una ayuda de 80.000 euros.

-¿Cree que en la subasta del día 21 será posible alcanzar la cifra adeudada?

-Sí, sí, por supuesto. Es cierto que la época no es la mejor por la crisis, pero tengo la esperanza de alcanzar ese dinero.

-Encarnación Pisonero [integrante también del patronato] apuntó que podía peligrar el propio museo.

-Yo creo que el museo no peligra; no creo que la Xunta lo permita, puesto que está todo donado y ya no es mío.

-¿Su sueño se ha convertido en una pesadilla?

-Bueno, yo estoy tranquila porque el museo está ahí y además es un gran museo; todo el mundo que lo visita queda entusiasmado. Ese fue mi papel: hacer el museo y donarlo a la fundación.

-¿Se arrepiente de algo?

-Problemas me ha dado muchos y me sigue dando. Podría haberme quedado todo, pero no estoy arrepentida.

-¿Por qué todos los cuadros a subasta son de Julio Pujales?

-Porque muchas de las obras que tenemos de otros autores fueron donadas a la fundación y por lo tanto tienen que permanecer en ella.

-¿Afectará mucho la puja a la colección del museo?

-El fondo es enorme y con piezas buenísimas, así que esperemos que esto salga adelante.

-¿Se imaginó en algún momento verse en esta situación?

-No, no, no, en absoluto. Yo creí incluso que iba a tener más apoyo de la Administración.