La publicación de «Todas putas» provocó una enorme controversia que llegó hasta el Congreso
03 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Diez años después vuelven a escena Hernán Migoya (Ponferrada, 1971) y su polémico libro Todas putas, que rescata del olvido el sello Rey Lear con una edición ampliada y definitiva. Cuando salió a la luz en el 2003 el volumen se vio envuelto en una enorme controversia, que incluso llegó al Congreso. Sectores feministas criticaron duramente su contenido, por entender que el relato de apertura justificaba la violación, y el hecho de que el debut literario de Migoya lo publicase El Cobre, editorial de la entonces directora del Instituto de la Mujer, Miriam Tey. Autores como Juan José Millás o Lucía Etxebarría arremetieron contra el libro y terciaron en la polémica, en defensa de la libertad de expresión, voces como Mario Vargas Llosa o Pere Gimferrer. De hecho, Migoya dedica esta reedición precisamente «a Mario y Patricia Vargas Llosa, que salvaron el monstruo».
«Ha sido seguramente el libro de ficción más temido y vilipendiado en la moderna democracia española», apunta en el prólogo su autor, que últimamente se ha centrado en su labor de guionista de cómics y director de cine.
El volumen recupera la colección de relatos original y le añade una segunda parte, Putas es poco, publicado inicialmente en el 2007 y en el que Migoya ahonda en el estilo y la temática de su ópera prima, y un tercer bloque de textos que etiqueta como Extras.