El director Mario Gas, galadornado por la obra «Follies», le dedicó su premio a su «amigo del alma»
14 may 2013 . Actualizado a las 01:02 h.Mario Gas ha dedicado esta noche su Premio Max como mejor director de escena por Follies a su «amigo del alma» Constantino Romero, fallecido este fin de semana, con el que precisamente inauguró las instalaciones de las Naves del Español en Matadero con la obra «Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny».
La gala, que se celebra por primera vez en Matadero, se ha iniciado con la concesión al que fue director durante ocho años del teatro Español, del Premio Max a mejor director de escena, una categoría que disputaba con Alfredo Sanzol por En la luna y Miguel del Arco por De ratones y hombres.
Gas ha recibido el primero de los premios de los 23 que se fallarán, de manos de Verónica Forqué y José María Pou, asegurando que, «de verdad», no se lo esperaba, porque sus dos colegas en liza tienen «mucho futuro por delante», y él ya tiene «todo un futuro» a sus «espaldas».
El director de Follies, un clásico del teatro musical, ha querido dar «un toque de atención» a todas las administraciones «para que se tomen en serio que esto es un oficio cultural compuesto por oficios que no deben desaparecer». Ha querido compartir el premio Max no solo con su «amigo del alma», Constantino Romero, sino también «con todo el equipo y con todos los trabajadores de los que eran oficios teatrales y ahora están trabajando en colegios».
La versión de Mario Gas del clásico del teatro musical de Steve Sondheim fue esta noche la ganadora de la XVI edición de los Premios Max de las Artes Escénicas, con 6 premios, los 6 a los que optaba, mientras que Miguel del Arco ha tenido que conformarse con 2 de 16 candidaturas.