No Importa abrió sus puertas en el centro de A Coruña como una innovadora propuesta de aire neoyorquino
06 dic 2012 . Actualizado a las 13:31 h.No es el barrio de Williamsburg en Nueva York, aunque lo parezca. Y no va por la bici que luce en la puerta del número 46 de la calle San Andrés, en pleno centro de A Coruña. Tampoco por el tupé con gorro de lana que luce un chico hipster. La impresión la da el edificio: un bajo, tres pisos y un bajo cubierta ocupados por un conglomerado de creadores locales que han hecho caso a aquel consejo de La Bola de Cristal: «Solo no puedes, con amigos sí».
Se trata de No Importa, un taller creativo en el que, englobados en siete equipos de trabajo, convivirán el pintor Óscar Cabana, el fotógrafo Pablo Mella, el escultor Enrique Tenreiro y los arquitectos Fernando Martínez, Miguel Carballido, Inés García, Borja López, María Olmo y Alberto Alonso. Todos ellos han optado por «lanzarse al vacío y hacer algo grande, donde no solo podamos trabajar, sino que tengamos la oportunidad de hacer eventos, talleres e incluso nuestras propias exposiciones», explica Cabana.
Para ello constituyeron una sociedad limitada, alquilaron un viejo edificio que llevaba años vacío y lo reformaron totalmente. «Nos aprovechamos de la bajada de los alquileres en la zona», comenta Enrique Tenreiro, uno de los mayores del grupo. «Trátase tamén de reivindicar o centro da cidade», añade Pablo Mella, que ya había trabajado en común con algunos de sus actuales compañeros en galerías al uso. En ese sentido, precisa: «Isto no é unha galería nin unha sala de exposicións, senón que é algo moito mais amplo».
Ayer tocó presentar el proyecto en sociedad con una gran fiesta. ¿Qué se encontrará el público el lunes cuando los fastos y la novedad hayan terminado? «Pues a nosotros trabajando, poco más. Para los eventos aún tenemos que darle un vuelta», señala Cabana, que amplía la etiqueta artística a la creación en general. Lo secundan Alberto Alonso de Veredes y Borja López de las Las Once y Media, ambos arquitectos: «Ahora hay que juntarse y hacer todo transversal», apunta el segundo.