29 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
En estos tiempos inciertos en que los peces grandes devoran a los pequeños, como ha ocurrido siempre pero ahora más que nunca, resulta esperanzador saber que a veces el talento puede asomar la cabeza por encima de cinematografías periféricas y lenguas de inmensas minorías. El espectador, aquí y en Estados Unidos, va al cine a que le cuenten historias, buenas a ser posible, y los idiomas son los vehículos, no las fronteras.
El billete a Hollywood para Pa negre llega en la misma semana en que la Generalitat y los empresarios de cine alcanzaron un acuerdo con los estudios norteamericanos para multiplicar por cinco las cintas que serán dobladas al catalán de aquí al 2012. En el 2010 eran cinco. Ahora, Hollywood come una y cuenta 25.