29 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Al final, los académicos han mostrado una capacidad para el acuerdo que ya desearían para sí muchos políticos. Pero el consenso se ha logrado renunciando a uno de los pocos cambios que se buscaban con la nueva ortografía, unificar ciertas grafías eliminando opciones que dependen de cada hablante.
Pero estas son cuestiones que caben en solo una de las ochocientas páginas que va a tener la obra. Habrá que leer el resto, donde las academias entran por primera vez en el mundo de la ortotipografía. Esperamos que acierten.