«Es un deber ético programar, difundir y grabar a autores de aquí, pero no cualquier cosa»

La Voz

CULTURA

Santiago y A Coruña han ofrecido el estreno de la nueva composición de Juan Vara en el que se incluye la voz, en concreto, de una soprano.

-¿Piensa que las orquestas gallegas deberían tener una responsabilidad mayor aún en la divulgación del repertorio de los autores de aquí, históricos y de hoy?

-Es un deber ético programar, difundir y grabar, pero no cualquier cosa, sino aquello que, al menos, revele un firme oficio artesanal por parte del autor. A partir de ahí, la complicación se genera por la acumulación sucesiva de obras, que emergen o se ocultan en función de procesos generalmente aleatorios.

-¿La música que se hace hoy en Galicia puede compararse con la que se crea en los grandes centros musicales o nos encontramos aún muy lejos? ¿Quién decide hoy lo que se debe o no se debe componer? Desaparecida la influencia de las últimas vanguardias, ¿dónde se encuentran las referencias?

-Lejos, no. Hay música buena y mala en todas partes, incluyendo Galicia. Muchos autores son esclavos de circunstancias externas, ajenas a su íntima naturaleza, sin decidir por sí mismos. Hoy día el concepto de vanguardia o retaguardia es un contrasentido. Las referencias van desde el gregoriano hasta el actual centenario Elliott Carter. Buscarlas supone un esfuerzo descomunal por parte del artista para que pueda encontrar su propia voz y proyectarla sin complejos ni paranoias.