Una exposición sobre las sombras en la pintura reúne en el Thyssen a un centenar de artistas

Mila Trenas

CULTURA

«En pintura nada da mayor realce a la luz que las sombras». Esta afirmación de Plinio el Joven se hace realidad en la exposición que ayer inauguró el Museo Thyssen-Bornemisza sobre la representación de la sombra desde el Renacimiento hasta la actualidad. Las sedes del Thyssen y de la Fundación Caja Madrid muestran un total de 144 obras de más de un centenar de artistas, seleccionadas por el comisario Victor I. Stoichita, autor de Breve historia de la sombra . En este ensayo plantea una historia de la sombra a partir de la antigua fábula de Plinio el Viejo que sitúa el origen de la pintura en Corinto, donde una joven muchacha, hija del alfarero Butades de Sición, habría trazado el contorno de su amante sobre una pared, ayudada por la luz de una vela. Guillermo Solana, director artístico del Museo, ha recordado durante la presentación que, cuando leyó el libro de Stoichita, quedó fascinado por el argumento, «y pensé que ese texto estaba pidiendo convertirse en exposición», dijo. Aunque basada en el ensayo, la muestra «transcurre paralela a los argumentos desarrollados en el libro», con una distribución sencilla y cronológica.