El rap cumple este año tres decenios y lo hace en uno de sus momentos de máximo esplendor, convertido en un fenómeno de masas, como muestra el aluvión de candidaturas recibidas para la gala de los Grammy de este domingo. Las ocho candidaturas que ha acaparado solo un artista, Lil Wayne, revelan que este es un género musical que nada tiene que envidiar al pop y al rock. Este artista logró el mayor número de nominaciones a los Grammy, por lo que se ha postulado como el gran protagonista de la ceremonia que se celebrará mañana en Los Ángeles con su álbum Tha Carter III , un rotundo éxito comercial.
Banda sonora del hip-hop , el rap se convirtió en uno de los pilares de ese movimiento social y cultural en los setenta y que tenía también como señas de identidad el grafiti, el breakdance y el ritmo impuesto por los disyoqueis de los clubes nocturnos de Nueva York. Nombres como Grandmaster Flash, Afrika Bambaataa y Kool Herc fueron los referentes del rap en sus inicios y dieron forma al estilo de crónica social recitada que caracterizó a este género hasta mediados de los ochenta.
A sus 26 años, Lil Wayne se consagrará posiblemente en los Grammy como el nuevo rey del rap, un tipo de música casi desconocida hasta hace tres décadas, cuando en 1979 el grupo The Sugarhill Gang logró convertir su tema Rappers Delight en un superventas.