Pontevedra vive su idilio con el libro

CULTURA

El décimo Salón do Libro Infantil e Xuvenil, dedicado al amor en la literatura, abre sus puertas y espera superar en esta edición las 20.000 visitas del pasado año

02 feb 2009 . Actualizado a las 15:12 h.

El idilio de la ciudad de Pontevedra con la lectura es este año, si cabe, todavía más intenso. Y es que al cumplir sus diez ediciones, el Salón do Libro Infantil e Xuvenil de la ciudad del Lérez, único que se celebra actualmente en Galicia sobre este género, está dedicado al amor en la literatura.

Unos romances que se reflejan desde ayer en la sala de exposiciones del Pazo da Cultura, ambientado con los trabajos de los alumnos de cincuenta centros escolares de la comarca en la muestra Amor polas aulas, así como por estudiantes de Bellas Artes, de la Escola de Canteiros y el grupo Paspallás. Todos han dejado su impronta definiendo el amor en infinidad de formas, objetos (desde árboles a margaritas o carruseles), frases y también en rincones, como las salas destinadas a cuentacuentos, decoradas como una nube que da abrazos, un corazón humano o un cálido salón.

Las actividades de la feria, cuya repercusión, en palabras del director xeral de Creación e Difusión Cultural, Luis Bará, «convértenos en exportadores dunha fórmula máxica», durarán hasta el próximo 15 de marzo. Bará destacó también el magnífico momento que vive la literatura infantil y juvenil en Galicia, definiéndolo como «unha época dourada».

También tiene su rincón privilegiado la escritora Fina Casalderrey, que recibirá este año el homenaje del salón por su trayectoria y apoyo incondicional al evento desde la primera edición y a quien está dedicada otra de las muestras que figura en el Pazo da Cultura. «Este foro quere devolverlle unha mínima parte do entregado no decurso de todo este tempo», subrayan desde la organización, que vuelve a coordinar Helena Torres.

En cuanto al país invitado, en esta ocasión le toca a Portugal, invitación que se plasmará con la conferencia del autor João Pedro Messeder y la participación de los ilustradores de Planeta Tangerina en uno de los talleres que se desarrollarán en esta primera semana.

Una de las novedades es la participación de escolares de fuera de la comarca en el programa Un día en Pontevedra, diseñado para que conozcan la ciudad antes de visitar el salón y que ya concertaron cerca de dos mil alumnos. En definitiva, el Salón do Libro tiene motivos para seguir comiendo perdices.