Adiós a un rostro clásico de la escena española

A. Prádanos

CULTURA

28 ago 2007 . Actualizado a las 13:03 h.

La actriz Emma Penella, hermana de las también actrices Terele Pávez y Elisa Montes, falleció ayer en Madrid a los 76 años, a consecuencia de una septicemia producida por la diabetes que padecía desde hacía años. La actriz, que será enterrada hoy , ingresó el 9 de julio en la Clínica de la Luz para ser operada de la columna vertebral, «pero, aunque salió bien de la intervención, llevaba un año mal, aunque no lo sabía nadie», comentó Emma Piedra, una de las tres hijas (las otras son Lola y Emiliana) de Emma Penella y el productor cinematográfico Emiliano Piedra, que falleció el 28 de agosto de 1991.

«Es una coincidencia que mañana [por hoy] enterremos a mamá, justo cuando conmemoramos el aniversario de la muerte de papá. Por lo menos, sabemos que desde ahora bailarán juntos para toda la eternidad y continuarán con ese romance tan maravilloso», explicó su hija.

Será siempre la Fortunata y la Regenta del cine español, de la mano de Angelino Pons y Gonzalo Suárez y, por supuesto, La estanquera de Vallecas , con Eloy de la Iglesia. Pero fue la televisión la que le dio una gran popularidad entre el público más joven en los últimos años, al participar en series de éxito como Aquí no hay quien viva .

Manuela Ruiz Penella nació el 2 de marzo de 1931 en Madrid, era nieta del compositor Manuel Penella e hija del dirigente de la CEDA (Confederación Española de Derechas) Ramón Ruiz Alonso. Aunque estudio enfermería, desde joven se dio cuenta de que lo suyo era la interpretación, y rodó los filmes La duquesa de Benamejí (1949), de Luis Lucía, o Truhanes de honor (1952), de García Maroto. A los 22 años debutó en el Teatro María Guerrero de Madrid y fue ahí donde la descubrió José Luis Sáenz de Heredia, con quien rodaría Los ojos dejan huellas (1952).

Compañeros como Florinda Chico, Quique Camoiras y Luis Berlanga lamentaron su fallecimiento y la definieron como «una persona maravillosa» y «una actriz genial». El director teatral Mario Gas la calificó además de «persona adorable, optimista y cargada de ternura», y una «trabajadora incansable y disciplinada». «Era estupenda, grande ella y grande su corazón», destacaron Gemma Cuervo y Mariví Bilbao, sus vecinas en la serie Aquí no hay quien viva .

Por su parte, la presidenta de la Academia del Cine, Ángeles González-Sinde, lamentó el fallecimiento de la actriz, a la que recordó como «una persona extraordinaria y una actriz irrepetible».