La ciudad y Ares concentran una gran fiesta.
06 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La Semana Santa ferrolana está considerada como fiesta de interés turístico a nivel nacional. Y es que los desfiles procesionales, de enorme belleza y espectacularidad, tienen su origen en las hermandades de cofrades del siglo XVIII. Durante más de una semana, cientos de cofrades, vestidos con túnicas y capuchones de los más vistosos colores, portan los pasos a ritmo de tambores y bandas de música por las calles de la ciudad. La Semana Santa en la ciudad está organizada por cuatro hermandades. La mayor, tanto por el número de procesiones como de cofrades, es la Hermandad de Dolores con más de dos siglos de antigüedad. Entre sus procesiones, destaca la del Cristo de la Misericordia en la que 900 hombres y mujeres y 8 pasos desfilan por las calles ferrolanas. Merece también una especial mención la procesión de los Caladiños, uno de los pasos más antiguos que se celebran en Ferrol, y la del Santo Encuentro. La Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, conocida como la de la Orden Tercera, posee 400 cofrades y organiza dos procesiones, la del Ecce-Homo y la de su patrona. Otra de las hermandades con más arraigo es la del Santo Entierro, que con 80 cofrades realiza el día de Viernes Santo una de las procesiones más populares de la ciudad. Por último, la Cofradía de las Angustias, creada en pleno Siglo de las Luces, organiza cuatro procesiones. El año pasado estrenaron un bellísimo trono de plata repujada sobre el que sale en procesión la imagen de la Virgen. Un trono cuyo armazón se construyó en los talleres de la antigua Bazán y cuyo repujado fue obra de orfebres valencianos.. Ares El Jueves Santo tras la misa de las cinco de la tarde, sale la procesión de Jesús en el Huerto de los Olivos. Por la noche tiene lugar la procesión del Ecce-Homo, que dejará los actos aparcados hasta que, alrededor de las cinco de la madrugada del viernes, comience la marcha del Pregón. Esta procesión transcurre al son de una antigua melodía conservada en Ares desde hace siglos. A las siete de la mañana del viernes, comienza el Vía Crucis, que concluirá con el Encuentro.