Una ciudad imperial Para disfrutar de la Viena más lujosa lo mejor es alojarse en el hotel más caro de la ciudad, el El Hotel Imperial.
22 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Viena es una de las ciudades más majestuosas de Europa. Es un lugar ideal para pasear a lo largo de sus hermosas calles, disfrutar de una noche en la ópera y deleitarse con una deliciosa cena en uno de los mejores restaurantes de Europa. Para disfrutar de la Viena más lujosa lo mejor es alojarse en el hotel más caro de la ciudad, el El Hotel Imperial. Pasar una noche en él cuesta prácticamente el doble que en cualquiera de los demás hoteles de cinco estrellas de la ciudad, pero merece la pena. El Hotel Imperial (1 Kärnter Ring, 16) era, en sus orígenes un palacio que fue inaugurado en 1873 por el Emperador Francisco José. Hoy, es incluso más cómodo y lujoso que cuando era el palacio del emperador, ha sido restaurado con sumo cuidado conservando el encanto del típico estilo vienés. El hotel tiene 138 habitaciones y todas son espaciosas y están meticulosamente decoradas con muebles antiguos y confortables. Los baños son muy elegantes; además son casi tan grandes como las habitaciones de otros hoteles de Viena. El café es muy recomendable, en él se puede tomar algo mientras se escucha música. El precio de las habitaciones por noche de estancia va desde los 317 ? de la habitación individual más sencilla a los 3240 ? de la mejor suite. Si hemos pasado la noche en el mejor hotel de la ciudad, debemos seguir con nuestro derroche y aprovechar para dar un paseo nocturno a caballo y recorrer los lugares más importantes y espectaculares del centro de la ciudad. Una vez en Viena no podemos dejar de tomar la famosa tarta La Sachertorte. El sitio ideal para tomarla es el Hotel Sacher (Philharmonikerstrasse, 4), que presume de ser el único establecimiento que tiene la receta original. Y, por supuesto, no podemos dejar de ir a la Ópera. La Ópera del Estado de Viena es una institución de fama mundial, edificada sobre el antiguo teatro de la Ópera de la Corte. El interior del edificio está decorado con frescos que reproducen escenas de distintas óperas y con un impresionante conjunto de estatuas de bronce de Ernst Hähnel.