Y los «muertos» tomaron las calles

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ

SADA

Paco Rodríguez

Decenas de escolares revivieron la Santa Compaña mezclados con los zombis del Festival de Cine Fantástico da Coruña

01 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Los vivos visitan hoy los cementerios y los muertos tomaron ayer las calles del centro de la ciudad. Quizá al alma en pena de Fiz de Cotovelo no acabaran de gustarle tantos dráculas, brujas y esqueletos metidos en la procesión de la Santa Compaña; la marcha desde la plaza de Lugo hasta la de María Pita la protagonizaron los escolares que habían participado durante las últimas semanas en los talleres del Samaín organizados por la concejalía de Emprego. «Eres el que peor te estás portando», recriminaba una madre a su pequeño, disfrazado de esqueleto, mientras caminaban por la calle Real, camino de la fiesta final en María Pita. En la carpa de la plaza tuvo lugar la entrega de premios a los colegios y a los mejores disfraces individuales; entre ellos, por numerosos y ruidosos, destacaba el grupo del colegio de las Esclavas disfrazados de arañas. De todos modos, uno de los pequeños le confesaba a la presentadora que prefería ser niño, aunque las arañas tenían más patas. Representantes del comercio local y el concejal de Emprego, Alberto Lema, colaboraban en la entrega de los premios. La plaza era un ir y venir de disfraces. También la calle Real era lugar de tránsito de zombis; un grupo de ellos conversaba frente al número 56, quizá sin saber que en esa casa tuvo lugar un hecho propio de estas fechas: Juana de Vega tuvo allí, después de muerto, a su marido, Espoz y Mina.

Otro punto de atención era el Obelisco donde un clásico de los escenarios coruñeses, Yoni Medio Gramo, era maquillado por Pablo Perona, galardonado este año con el premio Goya por su trabajo en la película Nadie quiere la noche. Lucía Solano, que forma con Perona May Effects, explicaba el resultado: «Lo hemos convertido en mariscador, ya que estamos al lado del Atlántico». Mientras, Yoni había enfilado la calle Real, con sus botas de goma, con rostro de sorprendente caracterización. También en la comarca celebraron el Samaín y niños de Sada fueron a 50 comercios al grito de «truco o trato».