¿Quién cuida de La Terraza de Sada?

Claudia Vázquez, C. A. SADA / LA VOZ

SADA

El edificio modernista de 1912, todo un símbolo del municipio presenta numerosos desperfectos

29 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La situación de La Terraza se torna complicada y confusa. Los dueños que no pueden costearse el mantenimiento, el Concello de Sada dice servir solo de intermediario con Patrimonio Cultural y estos se justifican en que la conservación es obligación de los propietarios, aún admitiendo que es difícil y costosa. Y mientras tanto, su aspecto sigue desmejorando y su imagen exterior no para de despertar quejas de los vecinos.

La Terraza se construye en 1912 en los jardines de Méndez Núñez de A Coruña como un pequeño quiosco de bebidas. A lo largo de sus primeros años se fue transformando según las modas de la época hasta convertirse en un salón de baile. Alrededor de 1920 se decide sustituir los edificios de madera por otros de cemento. Entonces adquiere La Terraza el tío abuelo de Antonio Fariña, su actual dueño, que la transporta a Sada, donde aún sigue a día de hoy como local de hostelería. Antonio Fariña comenta que «en los jardines había otro quiosco de madera, el Pabellón Lino. Nadie lo compró y fue directo a la hoguera. Lo mismo le habría sucedido a La Terraza si no hubiera sido por mi tío abuelo».

Aunque este edificio modernista ha visto mejores tiempos. El último Plan Xeral de Ordenación Municipal califica su estado de conservación como «regular». Antonio Fariña coincide con el análisis, pero se excusa: «Estamos tratando de tramitar un proyecto de rehabilitación, pero es algo que ya intentamos hace cinco años y se nos denegó. Solos no podemos hacer frente a los gastos de conservación, necesitamos ayuda de las instituciones». El arquitecto José Ramón de Soraluce le da la razón: «La Terraza está en mal estado por la fragilidad de su estructura de madera. En ningún caso por la dejación de sus dueños. Con la actividad hostelera que ejercen en ella jamás podrían sufragar el mantenimiento de una edificación de estas características».

José Ramón de Soraluce ha estudiado a fondo el edificio para la elaboración del cuadernillo didáctico Las 7 Terrazas de Sada, que se presentará hoy a las 20.30 horas, durante la Feira Modernista. Es un estudio de las características y evolución de esta construcción. Él defiende «el uso de La Terraza para lo que fue construida, la venta de bebidas y el ocio. Gracias a esto sigue viva. En cuanto a nadie le interese explotarlo entonces sí que se vendrá abajo».

Las instituciones que tienen potestad sobre el edificio son tres: el Ayuntamiento de Sada, Dirección Xeral do Patrimonio Cultural de la Xunta y Demarcación de Costas del Estado en Galicia. Este último organismo es solamente responsable del suelo sobre el que se levanta La Terraza. Desde el Ayuntamiento, el concejal de Urbanismo Francisco Montouto afirma que «o único que podemos facer nós é servir como interlocutor entre Patrimonio e os propietarios ou conceder as licencias que fagan falta».

Desde la Dirección Xeral do Patrimonio Cultural responden que «son os propietarios os que están obrigados a conservalo. As Administracións públicas, teñen a potestade de establecer as medidas para evitar a súa desaparición. Porén, isto ás veces complícase cando nun edificio coma este as súas características técnicas e construtivas son febles e complexas».

Bien de Interés Cultural

En medio de este batiburrillo, todos apuntan a una solución: la declaración de La Terraza como Bien de Interés Cultural (BIC). Denominarse BIC ha sido una solicitud constante desde hace años, ya que otorgaría al edificio una protección mucho mayor. La propiedad continuaría siendo de Antonio Fariña, que podría mantener su actividad hostelera, fundamental para que La Terraza siga llena de vida, pero se percibirían ayudas para su conservación que permitirían la recuperación de su esplendor original.