Los problemas de lindes entre Bergondo y Sada traen de cabeza a un vecino que lleva dos meses peleando por una bombilla
16 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.A Lorenzo le falta luz. Vive en las afueras de Sada. Tan a las afueras que si se aleja unos pasos entraría en los dominios de Bergondo. Y precisamente por eso sospecha que no tiene luz en la farola que se alza ante su vivienda. «Porque creen que vivo en una zona de nadie». Van ya dos meses con la bombilla fundida, «y el Concello de Sada no nos la repone».
Lorenzo Sanjuán ha ido en numerosas ocasiones a las dependencias municipales, pero en el camino en el que vive (prolongación de la avenida Pose) se hace noche cerrada a las seis de la tarde. «Pero incluso cuando la bombilla funcionaba tampoco alumbraba mucho porque bajo la farola hay ramas muy tupidas que impiden iluminar el camino», añade este vecino de la periferia sadense. «En el Concello me dijeron que el suministro eléctrico llega de Bergondo pero, ¿tiene eso algo que ver para que yo siga sin luz?», se pregunta. Lorenzo asegura, además, que si dispone de agua corriente «fue porque he luchado muy duro para ello». Pero en el Ayuntamiento repelen las alusiones al límite con Bergondo. «Non ten nada que ver o feito de que o suministro chegue dende outro concello», señala el concejal de Obras, Miguel Tenreiro. «Da árbore me ten dito algo, pero tampouco é sinxelo podala porque está nunha propiedade privada», señala el edil, que garantiza que la bombilla se repondrá en breve.
Lorenzo reclama más puntos de luz, pero ahí el Concello es más reticente. «As veces un gasto pequeno resulta caro se é só para beneficio dun veciño».