Los pisos libres en Mesón da Auga no atraen a suficientes compradores

M. Ballesteros OLEIROS

OLEIROS

Xestur lleva siete años tratando de vender las cinco viviendas, en planta baja

20 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando están a punto de cumplirse siete años desde que el Concello de Oleiros otorgó licencia de ocupación para las viviendas de Mesón da Auga, Xestur tiene todavía cinco pisos libres a los que busca comprador en una urbanización con importantes deficiencias de construcción, que han obligado a hacer reparaciones integrales y que, en otros casos, han llevado a varios propietarios a presentar demandas judiciales contra la Xunta.

Hace casi un mes que la entidad dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas abrió un nuevo plazo para optar a la compra de estas viviendas de protección autonómica, tres en régimen general y dos para personas con movilidad reducida, pero cerrado ya el plazo para aspirar a los pisos no se han cubierto todas las plazas y están disponibles viviendas en las dos modalidades.

La lista provisional de aspirantes a adquirir estos pisos, todos ellos en planta baja y con una superficie útil de 82 metros cuadrados, se publicará hoy. Se abrirá entonces un período de alegaciones y, en teoría, debería celebrarse el sorteo de las plazas que, a la vista de la escasa concurrencia de compradores, no será necesario.

Desde el Instituto Galego de Vivenda no descartan que los interesados en adquirir los pisos que no hayan presentado solicitud a tiempo puedan contactar con Xestur y optar a las plazas disponibles, unas vacantes que en el año 2008, cuando los primeros compradores entraron a ocupar sus casas, ascendían a 18. Fue muy poco tiempo después de que la urbanización recibiese a sus vecinos cuando comenzaron a detectarse en las viviendas, sobre todo en las 110 casas unifamiliares, graves problemas de humedad y filtraciones, que los propietarios denunciaron de forma reiterada en los últimos años.

La presión de los propietarios hizo posible que Xestur asumiese la necesidad de realizar reformas en las casas, una actuación que se ejecutó en el año 2013, pero que no contentó a todos los propietarios, ya que la reforma integral solo se hizo en una parte de las casas. Un grupo de propietarios ha recurrido a la vía judicial para lograr la misma intervención.