El Castro Baxoi «peregrinará» para combatir el sedentarismo del alumnado
10 abr 2021 . Actualizado a las 20:07 h.Las muñecas se han convertido en los últimos tiempos en partes del cuerpo monitorizadas por dispositivos que controlan la actividad física. Su popularización es lo que ha llevado a Mónica Mato, Manuel Losada y Miguel Varela, los profesores de educación física del CPI Castro Baxoi de Miño, a sacar provecho de esta tecnología para ganar la batalla al sedentarismo que la pandemia agudizó y al igual que al sobrepeso. «Moitos dos nosos alumnos e alumnas tivo que deixar os seus adestramentos e competicións, especialmente no caso dos deportes colectivos, tamén sabemos que algúns atoparon noutras disciplinas deportivas o xeito de facer esa actividade física que tanto necesitan (piragüismo sobre todo), desafortunadamente unha porcentaxe elevada deixaron o deporte ou as actividades deportivas de xeito indefinido a causa do covid-19», apuntan como la motivación detrás de este proyecto educativo de centro denominado O Camiño Inglés paso a paso e incluido en los Proxecta que la Xunta promueve en el campo de la innovación educativa.
Coincidiendo con el Año Santo y estando en un concello por donde pasan los peregrinos y con un albergue en las inmediaciones del centro, los profesores decidieron apostar por el recorrido de Ferrol a Santiago, que dividieron en tramos de 5 a 7 kilómetros, y diseñaron un compostela adaptada para motivar a los alumnos. No habrá salida al exterior, por el riesgo a contagios, sino que se contarán los pasos dados en una campaña que comienza el lunes.
Para integrar a los de infantil, en vez de la pulsera de control de actividad los profesores han decidido que den una vuelta por el recinto escolar (500 metros) acompañado por la tutora o maestro de psicomotricidad y cada una equivaldrá a una etapa. Para los de primaria, de 6 a 12 años, se estima que la longitud media de su paso es de unos 60 centímetros, mientras que para los de secundaria (de 12 a 16 años) se eleva a 70. Estos datos permiten establecer cuántos pasos deberían de dar a lo largo de los 121,5 kilómetros de recorrido. Los alumnos también tendrán la posibilidad de incluir sus avances en una aplicación (Google Forms) o realizar el seguimiento en la compostela de papel que han diseñado.
«Sabemos que moitos alumnos xa contan con pulseiras de actividade e pode ser un bo momento de sacarlle partido ás súas funcionalidades a nivel educativo», comentan los profesores. Desde el centro para facilitar que todos participen cuenta con 25 pulseras de préstamo.
«A OMS recomenda un mínimo de 10.000 pasos diarios, uns 7 quilómetros, para considerar que unha persoa non é sedentaria», remarcan los profesores, que recuerdan que el centro tiene experiencia en el monitoreo de la actividad física de sus estudiantes, ya que en el curso 2017-18 llevaron a cabo un estudio de investigación que relacionaba la correlación positiva entre el rendimiento académico y la práctica regular de actividad física.
Paralelamente a este Camino virtual, el profesor de Plástica ha diseñad cinco mascotas, que se han plasmado en el proyecto y en la asignatura de programación van hacer que puedan sustituir al logo de Scratch, que es un gato, que aparece cuando incluyen en la aplicación los pasos que se hicieron y que permite avanzar a la imagen.