Una compostela virtual con pulseras de actividad en Miño

El Castro Baxoi «peregrinará» para combatir el sedentarismo del alumnado


miño / la voz

Las muñecas se han convertido en los últimos tiempos en partes del cuerpo monitorizadas por dispositivos que controlan la actividad física. Su popularización es lo que ha llevado a Mónica Mato, Manuel Losada y Miguel Varela, los profesores de educación física del CPI Castro Baxoi de Miño, a sacar provecho de esta tecnología para ganar la batalla al sedentarismo que la pandemia agudizó y al igual que al sobrepeso. «Moitos dos nosos alumnos e alumnas tivo que deixar os seus adestramentos e competicións, especialmente no caso dos deportes colectivos, tamén sabemos que algúns atoparon noutras disciplinas deportivas o xeito de facer esa actividade física que tanto necesitan (piragüismo sobre todo), desafortunadamente unha porcentaxe elevada deixaron o deporte ou as actividades deportivas de xeito indefinido a causa do covid-19», apuntan como la motivación detrás de este proyecto educativo de centro denominado O Camiño Inglés paso a paso e incluido en los Proxecta que la Xunta promueve en el campo de la innovación educativa.

Coincidiendo con el Año Santo y estando en un concello por donde pasan los peregrinos y con un albergue en las inmediaciones del centro, los profesores decidieron apostar por el recorrido de Ferrol a Santiago, que dividieron en tramos de 5 a 7 kilómetros, y diseñaron un compostela adaptada para motivar a los alumnos. No habrá salida al exterior, por el riesgo a contagios, sino que se contarán los pasos dados en una campaña que comienza el lunes.

Un grupo de alumnos del centro que participará en este Camino virtual
Un grupo de alumnos del centro que participará en este Camino virtual

Para integrar a los de infantil, en vez de la pulsera de control de actividad los profesores han decidido que den una vuelta por el recinto escolar (500 metros) acompañado por la tutora o maestro de psicomotricidad y cada una equivaldrá a una etapa. Para los de primaria, de 6 a 12 años, se estima que la longitud media de su paso es de unos 60 centímetros, mientras que para los de secundaria (de 12 a 16 años) se eleva a 70. Estos datos permiten establecer cuántos pasos deberían de dar a lo largo de los 121,5 kilómetros de recorrido. Los alumnos también tendrán la posibilidad de incluir sus avances en una aplicación (Google Forms) o realizar el seguimiento en la compostela de papel que han diseñado.

«Sabemos que moitos alumnos xa contan con pulseiras de actividade e pode ser un bo momento de sacarlle partido ás súas funcionalidades a nivel educativo», comentan los profesores. Desde el centro para facilitar que todos participen cuenta con 25 pulseras de préstamo.

«A OMS recomenda un mínimo de 10.000 pasos diarios, uns 7 quilómetros, para considerar que unha persoa non é sedentaria», remarcan los profesores, que recuerdan que el centro tiene experiencia en el monitoreo de la actividad física de sus estudiantes, ya que en el curso 2017-18 llevaron a cabo un estudio de investigación que relacionaba la correlación positiva entre el rendimiento académico y la práctica regular de actividad física.

Paralelamente a este Camino virtual, el profesor de Plástica ha diseñad cinco mascotas, que se han plasmado en el proyecto y en la asignatura de programación van hacer que puedan sustituir al logo de Scratch, que es un gato, que aparece cuando incluyen en la aplicación los pasos que se hicieron y que permite avanzar a la imagen.

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