25 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Presume Javier Caínzos de las buenas comunicaciones con las que cuenta Curtis: «Eso es bueno, porque permite a la gente vivir aquí aunque tenga que trabajar fuera. Aunque también funciona a la inversa, y a quien tiene que venir a trabajar aquí no le cuesta desplazarse diariamente», aclara. Aunque si algo destaca de la vida en Curtis es la tranquilidad. Sus propias aficiones muestran las posibilidades que brinda el municipio: no perdona sus tres sesiones de gimnasia a la semana -sauna incluida- ni la partida de tute con amigos y vecinos, un modo amable de tomarle el pulso a la ciudadanía. Dos pasiones ?perfectamente compatibles, afirma.