«Non pode pedir a dimisión de quen nos defende», explica las mujeres de Orro, en Culleredo, víctimas de un comentario machista

CULLEREDO

C. C.

La tesorera de la asociación ratifica que otro dirigente vecinal les impidió entrar en el centro social

16 may 2025 . Actualizado a las 09:33 h.

El conflicto entre las dos asociaciones vecinales de Orro, en Culleredo, persiste. Carmen Iglesias Varela, tesorera de la Asociación Cultural y Vecinal de Orro, ratificó este viernes que se les impidió a un grupo de vecinos el acceso al centro social hace 15 días solo por ser mujeres y niega, tal como asegura el presidente de la agrupación Orro Novo, Orro Vello, Jaime Parcero, que las disculpas se produjeran en el mismo día, sino que fue tras el pleno del martes, en el que abordó el incidente, cuando intentó apaciguar los ánimos.

Carmen Iglesias relató que fue el propio Jaime el que le había indicado que podían utilizar el local social a la vez, aunque hasta el momento solicitaban por parte de las entidades en exclusiva su uso. Sin embargo, el 30 de abril, cuando acudieron explica que Jaime le indicó que «os homes que veñen a xogar aquí non queren as mulleres». Carmen asegura que decidieron esperar fuera de la instalación y que nadie acudió. Precisa que el presidente de Orro Novo, Orro Vello optó por marchar y fue cuando su grupo pudo acceder a la instalación. Ambas entidades van allí a jugar a las cartas.

Estos hechos fueron trasladados al pleno por el concejal nacionalista Xabier Villarenaga y el Concello anunció que investigará qué pasó reuniendo a las partes. Este jueves, el propio Parcero pidió la dimisión de Villarenaga, acusándolo de tergiversar la verdad y diciendo que había buen entendimiento entre ambas entidades vecinales. Sin embargo, Carmen Iglesias afirma que «non pode pedir a dimisión de quen nos defende». Afirma que Parcero no fue hasta este miércoles, tras la polémica en la sesión plenaria, cuando quiso arreglar las cosas. Carmen Iglesias reconoce que la entidad Orro Novo, Orro Vello tenía pedido el centro social, pero asegura que había un acuerdo verbal para un uso compartido y cuestiona que se permita reservarlo a entidades que después no celebran actividades.