Crónica | Visita a una panadería Una veintena de escolares del colegio Sofía Casanova de Culleredo aprendieron a elaborar sus propias barras de pan con ayuda de varios artesanos
13 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?As mans non se manchan». Fue lo primero que advirtió ayer la maestra panadera Trini a sus aprendices del colegio Sofía Casanova. Sin embargo, los diecinueve pequeños -que ayer realizaron sus pinitos en la panadería Naya de Vilaboa- hicieron caso omiso a la sugerencia y convirtieron la harina y la masa en su particular juguete. Después de escuchar atentamente las instrucciones de los artesanos, cada uno de los escolares elaboró su propio bollito, barra o lo que se les ocurriera, labor para la que era preciso amasar cuidadosamente la materia prima para darle la forma deseada. «El mío parece una lombriz», describía uno de los niños su nueva creación, a la que trataban con tanto cuidado como a un recién nacido. Pero además de elaborarlo, cada uno de ellos debía de prestar mucha atención al lugar que la hogaza iba a ocupar en la bandeja, que ellos mismos ayudaron a acercar hasta el horno. Fuego lento Mientras las barras se cocían a fuego lento, los escolares cullerdenses se entretuvieron observando cómo se elaboraba la masa en una panadería. El curioso movimiento de las palas de la amasadora hizo que muchos la comparasen con un pequeño robot que cada vez iba más rápido. «Fariña, auga e levadura son os ingredientes que debe levar a masa, e a levadura sempre se bota ao final», explicaba un atento aprendiz, que admitió que ya había amasado varias barras de pan en su casa. Sin embargo, otros menos expertos creían que el pan se hacía con los mismos ingredientes que una tortilla de patatas. A la hora de sacar del horno sus productos, -«que poden estar ricos, regular ou mal», anunciaba un pequeño- los niños se mostraron entusiasmados con su nueva creación, que esperaban degustar a la hora de la merienda. Ellos no serán los únicos que sepan lo que es tener las manos en la masa. Hoy, entre las diez y las once de la mañana, otro grupo de escolares del colegio Sofía Casanova participará en esta actividad, que está organizada por la Concejalía de Educación de Culleredo y que cuenta con la colaboración de dos monitores.