Curioso que el director honorario de la OSG haga solo un programa cada temporada
16 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Regresó Víctor Pablo a la Sinfónica de Galicia para la Segunda Sinfonía, de Anton Bruckner. El compositor austríaco es uno más afines al burgalés y una de las especialidades de la OSG: no en vano lo aprendieron con él (recordamos la integral de sus sinfonías en la temporada 2001-2002) antes de dar notables versiones con batutas internacionales.
Curioso que el director honorario de la OSG, figura señera en su recorrido (convirtió a la orquesta en lo que es, creando un sonido distintivo) haga solo un programa cada temporada: en el repertorio indicado entiende las posibilidades de la orquesta como pocos, subrayando fortalezas y aminorando debilidades. Este concierto fue de los más equilibrados de esta temporada: el maestro sabe a qué límites puede llegar y va justo ahí.
Desde el inicio, apostó por un Bruckner lírico y equilibrado; lejos de enfoques grandiosos (pero también densos y pesantes) de otras batutas. Aquí la sinfonía tuvo claridad expositiva y sonora, sin perder el sentido del nervio (final del primer movimiento) ni el control de la orquesta, con planos bien diferenciados y en equilibrio. El segundo tiempo sonó contenido, en progresión bien meditada (grandes trabajos de trompa, flauta, clarinete y concertino) del impecable pizzicato de la cuerda a un clímax de intimidad irresistible; para seguir con un tercer movimiento más sensato que épico. El diálogo entre familias estuvo muy bien expuesto; y es que el de Burgos ofrece un Bruckner que aúna lirismo, fuerza y decisión; sin sobredimensionar las posibilidades del conjunto. El cuarto movimiento tuvo fuerza y eficacia (fabuloso metal en ostinato), apostando más por el lirismo que por la retórica y potenciando la imagen de la orquesta como conjunto.
Fue una notable versión en ideas y resultados. Cuesta entender por qué no nos visita más a menudo. Es el director honorario y el primer gran capitán del buque. La vuelta a casa no pudo ser más satisfactoria. Estupendo concierto. El aplauso final pareció escaso para quien ha significado tanto para la orquesta.