El grupo Vendex, bajo la lupa de la jueza Pilar de Lara, llegó a sumar en A Coruña la mitad de toda su facturación gallega. Hoy sus cuentas son más modestas, pero igualmente millonarias, sobre todo por los ingresos que obtiene la firma, a través de su filial, Doal, por la gestión de los servicios de ORA y grúa. Por ese concepto llegan a sus arcas 3,9 millones de euros anuales.
Aunque en los últimos tiempos su presencia perdió peso en las contrataciones, sigue manteniendo algunas importantes fuentes de ingresos, entre las que destaca la prestación de servicios integrales en el Ágora, que le cuestan al Ayuntamiento 293.000 euros anuales.
En el acuario mantiene también el mantenimiento biológico, con 635.000 euros, a través de Sermasa. En ese caso no fue la adjudicataria, pero la quiebra de la firma que se llevó el contrato obligó a contar con Sermasa, que ya se había hecho cargo durante años de las instalaciones. Fueron necesarios varios informes externos para dar el visto bueno a la firma.
En total, tras la pérdida de los dos últimos, quedan ocho contratos entre el Ayuntamiento y el grupo, que le reportan a este algo menos de 6 millones, cantidad que podría seguir bajando si Vendex continúa perdiendo concursos.