El pasado viernes 23 de enero, el Ayuntamiento cerró el acceso al parque de Santa Margarita debido a la alerta del fuerte temporal que obligaba a cortar el paso a las zonas verdes. Dieciocho días después, un cartel colocado en cada uno de los accesos, cerrados bajo llave, continúa indicando «el riesgo potencial de caídas de ramas de árboles». El Ayuntamiento lamenta las molestias ocasionadas a los vecinos y señala que continúa trabajando en las tareas de limpieza y asegurando los ejemplares que pudieran resultar dañados. Todavía no hay fecha para abrir de nuevo el parque, porque «hay otra alerta de temporal -refiriéndose a ayer-y durante el día de hoy los técnicos tendrán que comprobar los daños», explican desde el gobierno local. El hecho en sí es una molestia para paseantes que acuden diariamente a caminar al recinto, ya sea verano o invierno, para los niños que habitualmente juegan en las instalaciones infantiles por las tardes y para los dueños de animales que «consideran que es uno de los mejores parques de la ciudad para los perros». Aún así, son varios los que cada tarde se acercan hasta allí confiados en que hayan retirado la advertencia. Los propietarios de las mascotas son conscientes de que se trata de una medida de precaución, para evitar que el derrumbe de alguno de los árboles cause daños a los viandantes. Sin embargo, critican la lentitud con la que se están desarrollando las tareas de mantenimiento en el interior del parque. «Están todos los árboles en el suelo, que los podían haber ido retirando para que cuando se vaya el temporal se pudiera abrir el parque al día siguiente, porque de esta manera, vamos a tener que esperar a que limpien para poder acceder», se lamenta uno de los afectados. Alternativa El paseo de los Puentes, a escasos metros del parque de Santa Margarita, se ha convertido en la alternativa de los vecinos de la zona para pasear a las mascotas. En vista de las previsiones meteorológicas no les ha quedado más remedio que acostumbrarse, pero alguno no se muestra del todo convencido. «Está cerca y al no haber tantos árboles no hay riesgo de que lo cierren, pero no es lo mismo, en el de Santa Margarita hay un canil para perros», señala este vecino haciendo referencia a un espacio destinado exclusivamente para los animales. Precaución frente a Curros Otro de los clásicos parques de A Coruña, el Campo de Marte, en el barrio de Monte Alto, sigue presentado una imagen desoladora, tras la retirada de los árboles del recinto central, que fueron arrancados de cuajo por el anterior temporal, quedando solo en pie una palmera de grandes dimensiones. Varias cintas impiden el acceso a parte del parque y una reja metálica cerca la zona donde trabajaron los obreros. Solo algunas amas de casa y algunos mayores se podían ver ayer por la mañana en el parque, tomado por gran cantidad de gaviotas. «Hay que denunciar que dejaron un árbol que quedó torcido por el viento del otro día; vivo enfrente y temo que finalmente caiga sobre el patio del colegio», explicaba un residente de la zona, señalando un gran árbol situado en la zona de los quioscos de prensa y de la ONCE. La caída de siete árboles en esta zona generó un debate entre los que opinan que la responsabilidad es de los vecinos que se opusieron a la tala de algunos ejemplares en el año 2005 y los que achacan a la falta de manteamiento del recinto que los árboles no resistieran el embate del viento, como sí hicieron los que existen en la plaza de España, que también tienen las copas altas.