«Esto lo cambiará todo»

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

CARRAL

Cómo se produce un sobreviraje
Xoán G.

Los expertos, que dicen que el público se encontraba en el lugar correcto y que todo fue una fatalidad, creen que la batalla legal seguramente durará años

08 sep 2015 . Actualizado a las 14:46 h.

El mundo de los ralis no volverá a ser el mismo tras el trágico accidente del sábado en Carral. Lo dice alguien con más de 25 años de experiencia como jefe de seguridad en la prueba de Narón, una de los más importantes del calendario. Se trata de Antonio Castro. También él está convencido de que fue «una fatalidad», que el público estaba en el lugar correcto, «que hay cosas que no se pueden predecir».

Estas siete muertes, por el momento, ya movilizaron a los responsables mundiales del automovilismo, pues mañana se reunirán en Ginebra con la intención de endurecer las medidas de seguridad. «Está claro», sostiene Antonio Castro, que el accidente «lo cambiará todo» y obligará a tomar medidas mucho más restrictivas. Cree que tratarán de mejorar

Pese a todo, el riesgo cero «no existe ni existirá», precisa Moncho Rema, veterano aficionado al motor y colaborador en la organización de decenas de ralis. Antonio Castro explica el porqué. «Este es un deporte de alto riesgo y eso todo el mundo lo tiene que tener presente cuando acude como espectador. Ha de ser responsable y tener en cuenta que un piloto puede sufrir un problema mecánico en una recta sin peligro alguno que lo lance contra el público», dice. Después de tantos años ocupándose de la seguridad en los ralis, ha visto de todo. Recuerda el atropello a dos niños en Narón. «Fue en un lugar con un cartel enorme que prohibía al público situarse en ese punto. Pese a todo, cuando pasé para comprobar el tramo, vi al padre y le dije que ahí no podían estar. Se apartó. Pero en cuanto me fui, regresó al mismo punto con sus hijos y sucedió el accidente». En aquella ocasión, los afectados trataron de responsabilizar al rali y la Justicia comprobó que la única culpa recaía sobre los espectadores, que incumplieron las órdenes.

Otro caso que le viene a la memoria es el de la mujer herida en Narón después de que un coche se saliese de la carretera y entrase en su finca mientras tomaba el sol. No había sitio más seguro que donde se encontraba y pese a eso el coche la golpeó. ¿El motivo? «Que al vehículo se le rompió el palier. Por tanto, nunca se sabe dónde está el peligro».

En cuanto al tramo del accidente, Castro, insiste en que «la gente estaba bien colocada según ordena el reglamento». Lo comprobó el jefe de seguridad y la Guardia Civil, que pasan antes por el tramo.

No obstante, prevé una causa judicial larga. «En este tipo de accidentes, las partes -el seguro del coche, el de la prueba o los letrados de las víctimas- iniciarán una batalla que durará años, seguramente», concluye.

Mientras, desde la Federación Española de Automovilismo recuerdan que en estas carreras hay establecidos unos protocolos de seguridad. Entre ellos señalan que «la distancia de la carretera al público debe ser de 25 metros mínimo, distancia que se reduce con la altura. En caso de curva puede llegar al doble, 50 metros. En caso de existencia de árboles es aconsejable dejar dos o tres filas antes de colocar a espectadores».