La carretera de Sada a Lubre, en Bergondo, tiene un atajo para llegar a Campo de Leis, un recóndito lugar del municipio en el que hay un pequeño núcleo de población. Una estrecha carretera ha servido tradicionalmente como zona de paso para no tener que llegar a la plazuela de la iglesia. Ahora, un banderín blanco señala que algo pasa. No es un córner de los de los campos de fútbol. Ya sobre el terreno se aprecia que hay un puente por el que pasa un riachuelo. Los representantes del PP bergondés reclaman que se adecente la zona ante el peligro de que pueda caerse una persona o un coche. Esta zona de peligro es lo que parece delimitar el palo con un pañuelo blanco que ha colocado algún vecino. Según los representantes populares, «el río llega desde la depuradora del polígono y cuando llueve mucho se desborda, lo que se suma al peligro que ya de por sí tiene este punto», explica Conchita Babío, edil del PP en el Ayuntamiento de Bergondo. La proximidad de las viviendas es la otra razón que lleva a los populares a pedir que se tomen medidas.