La evolución del confort: cómo transformar tus exteriores

a. g. ch. A CORUÑA

A CORUÑA

Ángel Quintáns, gerente de Kimalor, visitando una pérgola que instalaron en una casa de Mesía
Ángel Quintáns, gerente de Kimalor, visitando una pérgola que instalaron en una casa de Mesía MARCOS MÍGUEZ

De «el nuevo salón» a la eficiencia energética: claves para convertir terrazas y jardines en espacios habitables durante todo el año

10 abr 2026 . Actualizado a las 13:49 h.

La llegada de la primavera en la comarca siempre ha sido un momento de incertidumbre climática. Sin embargo, para quienes buscan optimizar cada metro cuadrado de su hogar, esta estación representa la oportunidad perfecta para redescubrir el potencial de las zonas exteriores. La tendencia actual no es simplemente instalar un elemento de protección, sino integrar soluciones que permitan habitar la terraza o el jardín sin depender del termómetro o del cielo. Ángel Quintáns Bargo, gerente de Kimalor, destaca que la visión de su empresa siempre ha sido clara: «Que el cliente aproveche su casa al máximo». Esta filosofía ha evolucionado junto a las necesidades de los usuarios, quienes hoy demandan un confort similar al de un hotel de lujo en su propia vivienda.

En el mercado de la protección solar, la diferencia entre una solución estándar y una profesional reside en la capacidad de crear espacios que funcionen bajo condiciones reales. Kimalor trabaja con firmas de referencia como Renson, Corradi y Saxun, logrando sistemas que no son solo «añadidos», sino estructuras que aportan valor. Según Quintáns, el exterior se ha convertido en el «nuevo salón», un lugar donde se busca protección frente a la lluvia, control solar, iluminación integrada y cierres laterales que garanticen la privacidad. Esta demanda de bienestar total ha impulsado el auge de las pérgolas bioclimáticas. Estas estructuras son la solución más inteligente para el clima gallego porque, como explica el gerente, «cuando llueve, protege; cuando hace sol, regula la luz y la ventilación».

Más allá de la estética moderna y minimalista, estas instalaciones juegan un papel crucial en la eficiencia energética. Un sistema de protección bien diseñado puede reducir entre un 30 % y un 50 % la necesidad de aire acondicionado durante los meses más cálidos.

Al bloquear la radiación directa antes de que entre en el hogar, se mantiene una temperatura interior más estable y fresca de manera natural. Además, en invierno, permiten maximizar el uso de la luz natural sin sacrificar el confort térmico. Este enfoque sostenible se complementa con el uso de materiales como el aluminio, «que es 100 % reciclable y ofrece una durabilidad excepcional frente al viento y el sol intenso, minimizando la huella ambiental al evitar sustituciones frecuentes», defiende Quintáns.

La integración arquitectónica es otro punto clave. Trabajar desde el inicio del proyecto con arquitectos permite que la protección solar sea coherente con el diseño de la vivienda. Quintáns advierte que el error más común es «pensar en el corto plazo» buscando parches rápidos que no resisten el paso del tiempo. Por el contrario, los sistemas de alta gama actuales apenas requieren mantenimiento, facilitando una vida cómoda y sin preocupaciones. En definitiva, el sector se dirige hacia espacios inteligentes y automatizados que no solo revalorizan la propiedad, sino que transforman la calidad de vida de sus habitantes al permitirles disfrutar de su hogar durante los 365 días del año.