Juzgan en A Coruña a cuatro hombres por estafar 300.000 euros a un anciano con incapacidad

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Vista del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), en una imagen de archivo.
Vista del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), en una imagen de archivo. PACO RODRÍGUEZ

Tres de los acusados primero engañaron a la víctima haciéndole creer que tenían graves enfermedades  y cuando desaparecieron el otro procesado se presentó al perjudicado como abogado ofreciéndole que recuperaría el dinero

13 mar 2026 . Actualizado a las 14:21 h.

Cuatro hombres, tres de ellos de nacionalidad rumana, ocuparán la próxima semana el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de A Coruña para responder por un delito de estafa por el que la fiscalía pide que sean condenados a seis años de prisión. Según las investigaciones llevadas a cabo por agentes de la Policía Nacional, Brigada Provincial de la Policía Judicial, los acusados «forman parte de una trama en la que actuando con ánimo de obtener un beneficio patrimonial propio, y prevaliéndose de la situación de desventaja en la que se situaban sus víctimas (personas de avanzada edad o con limitaciones en su capacidad intelectiva o volitiva, les solicitaban dinero simulando padecer enfermedades graves».

Así las cosas, en un período comprendido al menos entre agosto del 2014 y mayo del 2016, los acusados, «puestos de común acuerdo y con la intención de inducir a error sobre las verdaderas e insidiosas maquinaciones que habían tramado, lograron que un hombre, aquejado de una grave afectación intelectiva y volitiva, con la excusa de que lo necesitaban para curar enfermedades, tratamientos médicos u operaciones, así como para pagos de alquiler o adquisiciones de inmuebles en Rumanía, les proporcionase de forma periódica grandes cantidades de dinero», sostiene la Fiscalía. La cifra estafada asciende a 300.000 euros.

No quedó ahí la cosa. En marzo del 2016, el acusado de nacionalidad española, en connivencia con los otros tres, contactó con la víctima y «haciéndose pasar por un abogado se ofreció a intermediar para la recuperación de todo el dinero que les había entregado a las personas de origen rumano, exigiendo para ello diferentes cantidades. Fueron tres pagos de 1.500, 1.200 y 860 euros».

Concluye la Fiscalía que «los acusados actuaron en todo momento con intención de un engaño perfectamente preestablecido, y lograron que la víctima, en su escasa visión de la realidad, les proporcionase dinero en efectivo hasta su casi total despatrimonialización».