El gigante Noble Voyager se despide de Langosteira para poner rumbo a su reparación en Ferrol
A CORUÑA
Tuvo que recalar en el puerto exterior coruñés para proceder a la retirada de sus dos hélices de propulsión y así poder acceder al astillero de Navantia, de menor calado
24 feb 2026 . Actualizado a las 16:08 h.El puerto exterior de punta Langosteira recuperó este martes su perfil habitual tras la partida de uno de sus inquilinos más espectaculares de lo que va de año. El Noble Voyager, un coloso de la perforación marina, abandonó esta mañana las instalaciones del puerto exterior coruñés para escribir un nuevo capítulo en Ferrol. La maniobra de salida pone fin a una estancia que comenzó el pasado 21 de enero. Durante estas semanas, el buque ha permanecido atracado en la dársena de Arteixo como paso previo y logístico antes de someterse a una profunda puesta a punto técnica. Su presencia no pasó desapercibida debido a sus dimensiones dada su envergadura ya que el buque cuenta con 238 metros de eslora y una torre de perforación que lo hace visible a kilómetros de distancia.
El viaje del Noble Voyager es corto en distancia, pero clave para su operatividad. El buque se dirige a los astilleros de Navantia Ferrol, donde está previsto que permanezca un período aproximado de tres semanas durante las que se someterá a diversos trabajos de mantenimiento y reparación antes de retomar su actividad en alta mar.
La plataforma aprovechó las condiciones de abrigo y el calado de Langosteira para proceder a retirar sus dos hélices de propulsión, ubicadas en la parte inferior del casco, para poder acceder sin complicación al astillero de Navantia, donde hay un menor calado.