A Coruña sucumbe a la irreverencia de Momo: el carnaval 2026 toma las calles entre la sátira y el homenaje
A CORUÑA
La ciudad vivió este viernes una jornada de profunda emoción con los homenajes a Nito y Antón de Santiago
13 feb 2026 . Actualizado a las 21:46 h.A Coruña se transformó este viernes en el epicentro de la sátira y el sentimiento con el inicio oficial de los días grandes de su carnaval. La ciudad, que respira a jolgorio en cada esquina, vivió una jornada marcada por el recuerdo y la mordacidad política, blindándose contra la incertidumbre meteorológica que obligó a trasladar el trono del dios Momo a la plaza de las Atochas. En este escenario, la figura de la deidad carnavalesca recuperó su asiento de honor para sacudir conciencias en un acto que fue precedido por el respeto institucional y ciudadano a los grandes nombres que forjaron esta fiesta. La memoria colectiva tuvo su momento más solemne en la Casa do Sol, donde a las 19.30 horas se celebró el emotivo homenaje y la ofrenda floral a dos instituciones del carnaval herculino: Nito y Antón de Santiago.
En un ambiente cargado de nostalgia y gratitud, los presentes recordaron el legado de estos maestros del ingenio, cuya labor permitió que el espíritu del choqueiro traspasara generaciones. El acto sirvió como antesala perfecta para la explosión de libertad que vendría después, reafirmando que el carnaval coruñés no es solo burla, sino también una herencia cultural profundamente respetada.
Tras el tributo, la irreverencia tomó la palabra con la entronización de Momo. Bajo la vigilancia de una voz femenina que, al estilo de una María Pita moderna, le increpó para que bajara del Olimpo y dejara de estar «coas ninfas e os faunos». El dios del carnaval desplegó un discurso afilado y sin concesiones. Momo se presentó como la «consagración da liberdade» y no tardó en cargar contra la geopolítica mundial, bromeando con su propio miedo a ser objeto de una «extracción» para terminar en Guantánamo. Con una prosa vibrante, describió un mundo gobernado por monstruos donde «a besta está desbocada», refiriéndose a los líderes internacionales como parte de un esperpento global que se repite de forma cíclica.
En su intervención, Momo no dejó títere con cabeza, desde la «besta de pelo laranxa», en alusión a Trump, hasta figuras de la política nacional, instando a los coruñeses a practicar la única filosofía que, según él, tiene sentido en estas fechas: «a anarquía». Sus palabras fueron un llamamiento al hedonismo y a la resistencia contra la tristeza, pidiendo a los ciudadanos que se convirtieran en un «exército de disparates» y que se mofaran de todo, empezando por ellos mismos. y placeres carnales, dejando a la ciudad lista para sumergirse en su programa festivo.