Las terrazas de la Marina, ante el lluvioso invierno: «Enero ya suele ser malo, pero con tanta lluvia ha sido peor»

A CORUÑA

Rubén Lage, propietario de Batanero.
Rubén Lage, propietario de Batanero. Cedida.

El mal tiempo ha golpeado la facturación hostelera en un mes de por sí difícil

04 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Goreti, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin y, ahora, Leonardo son las borrascas de alto impacto que han pasado por Galicia durante el pasado mes de enero. Un auténtico río de lluvia y viento que ha afectado de lleno al sector de la hostelería en un mes ya de por sí complicado, pero especialmente duro para los negocios de la Marina. «Los hosteleros de esta zona ya sabemos que hay un par de meses al año para los que hay que estar preparados. Enero es uno de ellos, pero si llueve tanto como lo está haciendo ahora, peor», afirma Rubén Lage, propietario del bar Batanero.

Lo mismo opina Antón Sáez, dueño de Le Tavernier. Aunque su local solo abre los fines de semana y la terraza no tiene tanto peso en el negocio, confiesa que ha habido momentos nefastos. «Hubo una serie de días con un temporal tremendo en los que la gente ni se acercó por la Marina. Tuvimos algún sábado que estuvo bien, pero en general fue un mes extraño, peor de lo habitual. El viernes pasado, por ejemplo, fue terrible», señala.

Desde el bar Sheraton apuntan los mismo pero lo extrapolan a todo el otoño. Lo cierto es que desde noviembre ha llovido el 71 % de los días, sin apenas tregua en enero, y algunas estaciones han recogido más de 1.800 litros por metro cuadrado, tanta agua como en todo un año.

Las terrazas de la Marina sufren por el mal tiempo.
Las terrazas de la Marina sufren por el mal tiempo. Marcos Míguez

Así, los hosteleros de la Marina ya casi rezan para que el tiempo mejore. «Estamos todos deseando que, aunque no haga sol o buena temperatura, por lo menos que no llueva tanto y no haga tanto viento», dice Alberto Boquete, de la Mansión 1783.

Es una situación, además, en la que el flujo de cruceristas no ha ayudado. «Tampoco se acercan. De hecho, hay veces que hay escalas de buques programadas, pero que se suspenden», dice Ruben Lage.

A cobijo en interiores

Un sector de la hostelería que se ha visto menos afectado es el del ocio nocturno, o al menos el grupo Pelícano. Su gerente, Luis Diz, asegura que la empresa atraviesa uno de los mejores momentos: «Los locales que tienen terraza entiendo que sufran con el mal tiempo, pero nosotros, que somos un local de interior, la verdad es que preferimos que llueva. No te voy a engañar».

En esas buenas cifras del mes de enero han tenido mucho que ver las sesiones de tardeo. «Este mes hicimos dos convocatorias y lo reventamos. Un día metimos a 2.800 personas y otro unas 2.500. Lo del tardeo está siendo una locura, un éxito absoluto», asegura el gerente del grupo Pelícano.

Los restaurantes que tampoco dependen de la terraza han capeado con mayor soltura el mal tiempo. «En el monte de San Pedro cualquier día salimos volando, pero no nos podemos quejar. El fin de semana trabajamos súper bien y hasta le doy las gracias a todo el mundo que viene, porque hay que echarle valor. Somos conscientes de que no quedamos a mano, así que es de agradecer», explica Iría Espinosa, de la Taberna 5 Mares y Árbore da Veira. Misma sensación tiene Iván Domínguez, de Nado: «Nosotros no hemos notado una caída de clientela. Es una época más floja, pero estamos trabajando bien y no estamos teniendo cancelaciones; sigue todo bastante regular».

Donde sí han tenido más dificultades es en el abastecimiento de producto del mar. «Con respecto al pescado sí cuesta más, por ejemplo la raya, pero en general no hemos tenido que modificar la carta ni nada, porque es muy variable y nos vamos adaptando», explica Domínguez. En el caso de la Taberna 5 Mares y Árbore da Veira, cuando hay menos pescado, «metemos mas concha, hablamos con el pescadero y nos adaptamos», dice Iría

A la espera del carnaval

Este mes de febrero la hostelería tiene una cita importante marcada en el calendario: los carnavales. Cocidos y laconadas serán los reyes y en la Marina asumen que la meteorología volverá a ser clave. «Seguiremos dependiendo del tiempo. Evidentemente, el fin de semana de carnaval hay más gente, pero todo depende de que acompañe el tiempo», dice Lage.