No es tardeo, es magia navideña

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Tardeo navideño en Santiago
Tardeo navideño en Santiago PACO RODRÍGUEZ

Antes de que nadie patentara el término, esta ciudad ya estaba en el nivel experto de adelantar la primera caña o alargar la sobremesa

31 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Antes de que nadie patentara el término tardeo, esta ciudad ya estaba en el nivel experto de adelantar la primera caña o alargar la sobremesa: con el terraceo de la tarde una nunca sabe si se ha prolongado la comida o si se ha adelantado la primera antes de la cena. No hace falta poner la Navidad como excusa, nos vale cualquier víspera de festivo, un fin de semana, si se da bien incluso el miércoles.

Es curioso, me cuenta alguien que es demasiado joven aún para el tardeo que el día 24 por la tarde había macrobotellón en la plaza de Vigo. Así que estaría el espacio divido por generaciones: los del botellón en la propia plaza, los puretas de tardeo y caña en las terrazas y los niños, claro, en los columpios. Y es que los límites entre un fenómeno y otro parecen bastante difusos, será efecto de las fiestas, vaya una a saber, todo el mundo puede definir el plan como mejor le suene: quedamos para tomar una caña o nos vemos en el macrobotellón.

Esta última tarde del año tocará de nuevo, y cuando a las ocho o a las nueve sigan las terrazas llenas, habrá que preguntarse dónde va a cenar toda esta gente. Y quién cocina. Porque para cultivar el arte de llegar a mesa puesta tiene que haber alguien que ponga la mesa. Es parte de la magia navideña, que es otra manera de definir la carga mental y queda más bonito. Un poco como el botellón y el tardeo. Realmente, es magia: la de pensar menús, hacer la compra, ocuparse de los críos que están de vacaciones, cumplir el horario de trabajo, quedar con los amigos, leer todas las cartas a los Reyes Magos y hacer de paje. Súbelo a redes, documéntalo. Y añade a la receta algo de culpa (la que admita, como en las recetas de tu madre) por hacerlo todo mal, todo a medias.