El BNG anuncia que se recuperaran los presupuestos participativos y el pleno tendrá mayor capacidad de control de los cambios en las cuentas
19 dic 2025 . Actualizado a las 16:46 h.El PSOE y el BNG se sentaron a hablar de los presupuestos del año que viene el 29 de septiembre por primera vez y, casi tres meses después, las negociaciones están maduras y se espera que cristalicen a corto plazo. «A negociación está avanzando na boa dirección e os próximos días serán decisivos», aventuró ayer el portavoz del BNG, Francisco Jorquera, que fue el encargado de actualizar el estado de las conversaciones con el gobierno local sobre el presupuesto. Mientras, el concejal de Economía e Planificación Estratéxica, José Manuel Lage, aseguró que «está sendo un diálogo intenso para que haxa uns orzamentos progresistas» y que den «máis peso aos barrios da cidade».
Las conversaciones siguen dando pasos en firme y, tras encontrar un punto de encuentro para las ordenanzas fiscales, los presupuestos participativos y las bases de ejecución, el último obstáculo se centra en las partidas que se incluirán en las cuentas, principalmente las relativas a inversiones o convenios con entidades.
Así, el BNG trasladó al PSOE una propuesta con sus prioridades, entre las que figuran reforzar las políticas de vivienda, situar a los barrios en el centro de las inversiones, mejorar el estado de equipamientos e infraestructuras públicas y asegurar los fondos necesarios para regularizar servicios como el transporte público o el tratamiento y la recogida de basura. Jorquera enumeró estas cuestiones y recordó que su prioridad «é asegurar que A Coruña teña uns bos orzamentos antes que a data para a súa aprobación», además de insistir en que el Bloque negocia «os orzamentos da cidade» y no «se o BNG apoia os orzamentos do PSOE».
Ordenanzas fiscales
Una de las premisas inamovibles para que el BNG se sentase a negociar con el PSOE fue que no apoyaría una nueva subida generalizada de los impuestos municipales como la que hubo en el 2024, última vez en que ambas formaciones acordaron unas cuentas. En el pleno de noviembre se dio trámite a la congelación de la mayoría de los tributos, con las excepciones del copago en el servicio de ayuda a domicilio y en la recogida de basura, en ambos casos para adaptarse a requerimientos autonómicos y europeos, respectivamente.
Jorquera también avanzó «un principio de acordo» para recuperar los presupuestos participativos, en los que los ciudadanos eligen a qué inversiones destinar una serie de fondos reservados para este fin. El rechazo del año pasado del Bloque a negociar por los «reiterados incumprimentos» del gobierno local llevó al PSOE a vincular las cuentas a una cuestión de confianza sobre la figura de la alcaldesa, Inés Rey, que perdió la votación, pero el BNG y el PP no fueron capaces de articular una moción de censura, por lo que el presupuesto salió adelante tal y como lo plantearon los socialistas, que eliminaron los presupuestos participativos.
Otra modificación que introdujo el PSOE fue cambiar las bases de ejecución de las cuentas de manera que ciertos cambios en inversiones y convenios que actualmente no tienen que pasar por el pleno, algo que se recuperará para el 2026. «Dado que o PP insistiu tanto nisto, estamos seguros de que agora teremos o seu aplauso», incidió el portavoz del BNG en alusión a las críticas de la formación popular al Bloque por, en su opinión, permitir este cambio en las bases.