El Día de Difuntos se adelanta en los cementerios de A Coruña: «Vengo hoy porque el domingo es imposible encontrar una escalera libre»
A CORUÑA
Aunque oficialmente las fechas fuertes son el 1 y el 2 de noviembre, las floristerías llevan días trabajando sin descanso para tener listos los encargos
31 oct 2025 . Actualizado a las 14:35 h.Todavía falta una jornada para el Día de Todos los Santos y dos para el Día de Difuntos, pero como suele ser habitual, los cementerios ya empezaron este viernes a engalanarse para unas fechas tan señaladas. La afluencia al cementerio de Feáns desde primera hora de este viernes era tal que el poco espacio de aparcamiento que hay a la puertas resultó totalmente insuficiente y los coches invadieron buena parte de las márgenes de la carretera. «La gente tiene la creencia de que los días fuertes son el 1 y el 2, pero ayer y, sobre todo hoy, son los días más fuertes de trabajo. Llevamos toda la noche entera sin dormir para preparar los encargos. Las flores son un producto perecedero y tienes el tiempo que tienes. Son jornadas a contrarreloj», explicó la florista Virginia de Labra en el programa Voces de A Coruña, de Radio Voz.
A la cantidad de trabajo se le suma otro inconveniente, el problema a la hora de encontrar gente para trabajar en estos días. «Hace veinte años ya era difícil, pero algo encontrabas, mejor o peor. Hoy en día es imposible. Necesitaríamos, por lo menos, tres personas más. Es una desesperación», comentó. Para poder hacer frente a los numerosísimos encargos, «tiré de las de siempre, pero cada vez somos menos floristas, porque muchas se quedan por el camino cuando encuentran otros trabajos», lamenta.
La imagen del abarrote dentro y fuera del cementerio se repitió también en el de San Amaro. Las floristerías de la zona no daban a basto para despachar todos los ramos, centros y coronas. «Hace años tardé media mañana en encontrar una escalera libre para poder colocar las flores y desde entonces decidí adelantarme unos días. Pero veo que, como yo, son muchos los que hacen lo mismo y esto está lleno», relató una usuaria del cementerio. «El Día de Difuntos vendré igualmente a hacer la visita, pero por lo menos así ya tengo el trabajo hecho», añadió.
Entre las muchas personas que se acercaron este viernes hasta San Amaro estaba Isabel Blas, de 83 años, una mujer que visita con frecuencia el camposanto para arreglar tres panteones de familiares. Lamenta que «cada vez quedamos menos y hay que comprar más flores porque además cada día están más caras». A pesar de la queja, asegura que «lo que se hace de corazón y con gusto, se saborea». Mientras arreglaba las flores que compondrán un centro en memoria de los suyos reivindicó que estas fechas son «una tradición que no se puede perder» y animó a las generaciones más jóvenes a participar.