La Policía investiga un intento de okupación en la calle San Jorge, en el barrio de Monte Alto

Pauli G. A CORUÑA

A CORUÑA

Inmueble que sufrió un intento de okupación este jueves
Inmueble que sufrió un intento de okupación este jueves Pauli González

Fueron los vecinos los que alertaron del suceso y lograron que los intrusos se fueran del inmueble

12 sep 2025 . Actualizado a las 13:02 h.

La Policía Nacional se desplazó este viernes al número 9 de la calle San Jorge, en A Coruña, después de que una pareja intentara okupar una vivienda situada en la planta baja del edificio. Los hechos se produjeron en la mañana del jueves, cuando una vecina que regresaba de la compra se percató de un candado colocado en la puerta del inmueble, algo que le resultó extraño. Más tarde, al comentarlo con su marido, decidieron ponerse en contacto con las propietarias de la casa —una madre y una hija residentes en el barrio, aunque no en esa vivienda—, quienes confirmaron que no habían colocado ningún cierre.

Tras tocar el timbre, una pareja salió del interior del bajo, donde había accedido presuntamente tras forzar un cristal. Los intrusos, sorprendidos por la presencia de los vecinos, habían instalado el candado con la intención de impedir la entrada de otras personas. Al descubrirse la situación, abandonaron el inmueble antes de la llegada de la Policía.

La científica acudió este viernes por la mañana para recoger huellas y tratar de identificar a los sospechosos. Los vecinos explicaron que este no es un caso aislado. En la misma zona de Monte Alto se ha registrado otra ocupación prolongada. En el número 10 de la avenida de Hércules, por encima del Campo de Marte, una vivienda quedó ocupada tras la marcha de una señora mayor a una residencia, y los okupas llevan meses en la propiedad, según denuncian residentes próximos al inmueble.

Los residentes advierten de que los okupas suelen marcar las puertas o colocar masilla en las cerraduras para comprobar si las casas permanecen deshabitadas. La rápida actuación de los vecinos en la calle San Jorge permitió frustrar la ocupación y alertar a las propietarias y a la Policía, pero la situación evidencia la preocupación creciente por la seguridad de las viviendas vacías en la zona.