Turistas conociendo A Coruña

A CORUÑA

La Solana, en A Coruña
La Solana, en A Coruña MARCOS MÍGUEZ

Vayamos a esos puntos de encuentro en los que llevar a alguien para que sepa qué es esta ciudad y cómo se vive aquí

01 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay lugares donde los turistas están rodeados de turistas y los únicos locales son los que les venden cosas. Otros, sin embargo, permiten ver cómo es y se vive la ciudad. Una reflexión así puede surgir en una hamaca de la Solana cuando el canoso vacilón con bañador slip y su chiste del nuevo fichaje del Dépor se cruza en tu descanso. Ríes. Más coruño, imposible. Piensa en los lugares en los que un visitante puede encontrar la quintaesencia de lo que es A Coruña. Dejémonos de moderneces rimbombantes y vayamos a esos puntos de encuentro en los que llevar a alguien para que sepa qué es esta ciudad y cómo se vive aquí. La Solana, sin duda, es uno de esos puntos. Otro se encuentra en la plaza de Lugo, centro de confluencia de la gente que se levanta a las 5 de la mañana para ir a la lonja y que tiene clientas que llevan bolsos de 3.000 euros y quieren llevarse a casa el mejor marisco del noroeste. También sería oportuno hacer una visita a la cervecería de Cuatro Caminos, catedral de la hostelería local y punto de encuentro de gente de todos los estratos sociales unidos por el zumo de cebada.

¿Que quieren playa? ¿Por qué no ir a San Amaro y conocer la particular filosofía de vida de Monte Alto y Adormideras en ese resort para todos los públicos? La jornada puede terminar en cualquiera de las pulpeiras de Os Mallos. Una vez, Antonio Orozco me preguntó dónde podía tomar pulpo «en un sitio de coruñeses, no de guiris». Lo mandé allí. Emocionado, me lo agradeció por el micro en su concierto. Y es que, al final, más allá de la Torre, la Casa de los Peces, San Antón y todas las visitas obligadas, a los de fuera hay que enseñarles lo que es esta ciudad. Aunque, ojo, puede surgir un problema: que le pillen gusto y no se quieran ir en la fecha prevista. Normal.