La lluvia interrumpió el concierto de Arde Bogotá en el muelle

Uxía R. Méndez / A. A. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El agua afectó a los equipos técnicos del grupo mientras se empapaba el público

20 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La lluvia de A Coruña casi apaga el incendio colombiano. Arde Bogotá convocó a 14.000 fieles que disfrutaron de la banda cartagenera en el muelle de Calvo Sotelo como si fuera un partido de fútbol, con dos tiempos diferenciados, un concierto que empezó con algo de retraso y con el tema Veneno, el que abre su trabajo Cowboys de la A3. «Boas noites Coruña, somos nosotros, Arde Bogotá», dijo su cantante antes de aludir a la lluvia que los recibía sin intuir que la meteorología les iba a interrumpir la actuación.

A través de un concepto de espectáculo basado en un recorrido por carretera, que tiene lugar durante el inicio y el final de un eclipse, los integrantes de Arde Bogotá, Antonio, Dani, Pepe y Jota, emprendieron un viaje personal desde el escenario junto a las 14.000 personas presentes en el muelle. Todas pudieron disfrutar de éxitos como Los perros, Sin vergüenza (colaboración que tienen con el artista manchego Dani Fernández), Quiero casarme contigo, Nuestros pecados o Qué vida tan dura.

El público vibró con todos los temas, quizá repuntó unos decibelios más mientras sonaba Quiero casarme contigo, pero en general la gente no se arrugó. A los músicos se les partía el alma viendo a sus seguidores como peces. Así que, un poco antes de las once de la noche, el cantante, Antonio García, les dijo que irían del tirón, que ya no se iban a enrollar entre tema y tema. Pero a los pocos minutos anunciaron un descanso porque la lluvia, que seguía empapando al público, había afectado al equipo técnico. Parón obligado que no pocos aprovecharon para marcharse, quizá pensando en una ducha caliente al llegar a casa. Y contra el silencio, el público comenzó a cantar la Rianxeira. 

Media hora después, el grupo retomó el escenario cantando Exoplaneta, y cruzando los dedos para que la tecnología mojada no volviera a fallar. La lluvia dio una tregua y el público pudo desenfundar sus móviles para grabar.

 Mientras interpretaban Cowboys de la A3, Antonio agradeció al público su resistencia bajo la lluvia, el sacrificio de esperar en el diluvio. Fue un poco antes de proyectar una imagen en las que se les veía en su primera actuación en Galicia. «Muchas gracias por cumplir los sueños de estos cuatro chavales», dijeron. Un conjunto de cuerda los acompañó durante Virtud y castigo. Y el concierto siguió. Hasta la primera hora del domingo.