Cuestión de arquitectura

Hugo Álvarez Domínguez CRÍTICA MUSICAL

A CORUÑA

ANGEL MANSO

Excelentes resultados de la OSG con la «Novena» de Anton Bruckner

14 ene 2024 . Actualizado a las 20:05 h.

OSG. Juanjo Mena, director musical. Novena sinfonía, de Anton Bruckner. Palacio de la Ópera, 13 de enero.

Las sinfonías de Bruckner dejan sensación de arquitectura perfecta, de construcción redonda; quizás por encima de su inspiración melódica. Anticipan claves que desarrollarán compositores posteriores y abordarlas (en especial las últimas, de clara inspiración wagneriana) es un reto para cualquier orquesta. La OSG ofreció la Novena (interpretando solo los tres movimientos que Bruckner terminó antes de su muerte) bajo la batuta de un Juanjo Mena cuya una lectura destacó por su coherencia interna. Cada decisión estuvo muy meditada dentro de un todo sólido, como formando parte de una arquitectura catedralicia, con excelentes resultados.

Versión de tempi pausados y sonido grande, que tendió a potenciar el metal sobre el resto (por algo dio a las trompas esa posición central) con aliento esencialmente trágico; pero siempre minuciosa y cuidando que se escuchase cada plano y cada inflexión. Hubo buen equilibrio del balance y la justa armonía entre fuerza y lirismo.

Salta a la vista que el maestro y la orquesta se entienden. Pocas veces la OSG sonó a este nivel: inatacable desde cualquier frente y cómoda ante el torrente sonoro planteado. El metal estuvo soberbio (ataques impecables de trombones y tubas en el primer movimiento, brillantes diálogos en el siempre difícil segundo tiempo, expuesto con precisión metronímica; y apabullantes trompas en el tercero) la cuerda lució sonido redondo, amplio y presente (del contrastado trío del segundo movimiento al espectacular arranque del tercero) y la madera se lució en los dos movimientos finales. Muy destacable asimismo el trabajo del timbalero.

Mena ofreció un acercamiento concienzudo y sensato con la orquesta centradísima. Es una suerte que sea ya colaborador habitual: sabe hacer brillar a la OSG como pocos. Esta será recordada como una de las grandes noches de la temporada. ¡Qué gusto cuando la orquesta da con un director capaz de exprimir todo su jugo!