Cuando vuelan las papelinas

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

Basta con dar unos pasos en la calle para tropezarse con esta situación, que se ha convertido en un problema de primer orden en varios barrios de la ciudad

17 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Una ventana abierta en lo alto de un edificio de la avenida de Oza. Alguien se asoma, observa la acera... Estira un brazo y vuelan papelinas hasta la calle. Abajo, sin el más mínimo disimulo, las recoge una pareja.

En la esquina de la calle, alguien rebusca entre las máquinas de un negocio de vending. Desde enfrente, una chica le va dando indicaciones. ¿Para esconder droga, para retirarla? A veces, las instrucciones llegan desde la ventana del edificio. Sí, la de las papelinas.

No hace falta que nos lo cuente alguien. Es fácil comprobarlo a diario. Basta con dar unos pasos en la calle para tropezarse con esta situación, que se ha convertido en un problema de primer orden en varios barrios de la ciudad.

Alguien podrá decir que siempre ha habido narcopisos en Coruña, como también puntos de trapicheo y viviendas okupadas. Y es cierto, pero creo que hay que remontarse muchos años atrás para encontrar una situación tan acentuada y preocupante como la actual.

Las mafias se encargan de colocar okupas en viviendas vacías, y de recolocarlos en otros pisos cuando la presión vecinal o policial no les deja otra alternativa que marcharse. Y lo de los narcopisos es otro drama latente, de la mano de un consumo de estupefacientes desatado y que llama la atención.

En pocos meses llegará la campaña de las elecciones municipales y, con ella, renovadas promesas e iniciativas para tratar de resolver un conflicto que empieza a ser reconocido por todos los grupos como muy grave.

Pero esta ciudad necesita soluciones de peso para resolver un asunto que se le está yendo de las manos. Y las necesita ya. Cuanto antes.